Ante el Congreso de la República en Bogotá fue radicado un proyecto de ley que busca enfrentar el déficit de médicos y personal de enfermería que afecta a 28 de los 32 departamentos del país. La iniciativa, denominada Proyecto de Ley de Talento Humano en Salud en los Territorios, fue presentada por la senadora Jennifer Pedraza y la representante a la Cámara Bleidy del Carmen Pérez, y contempla incentivos para la distribución territorial, el fortalecimiento de la formación y medidas para retener a los profesionales en las regiones con mayores necesidades. El Ministerio de Salud lideraría el Plan Nacional de Distribución Territorial Prioritaria, mientras que la Universidad Nacional de Colombia aportó los insumos técnicos a través de las facultades de Medicina, Enfermería y Odontología, con la participación de la vicerrectora de la Sede Bogotá, Lorena Chaparro Díaz, y del decano de Medicina, Hernando Guillermo Gaitán Duarte.
La iniciativa surge en un contexto de profundas brechas en el acceso al talento humano en salud. Colombia registra 25,35 profesionales de medicina por cada 10.000 habitantes y 15,41 de enfermería por cada 10.000, cifras muy por debajo de la referencia de la Organización Mundial de la Salud, que sitúa en 44,5 profesionales por cada 10.000 habitantes. Mientras Bogotá alcanza una densidad conjunta de 73,02 profesionales por cada 10.000 habitantes, departamentos como Vichada, Chocó, Guainía y Vaupés no superan los 15 profesionales por cada 10.000. El problema se agrava con la concentración de la formación: el 47,6 por ciento de los escenarios de práctica está ubicado en apenas cuatro entidades territoriales, once departamentos no cuentan con programas de Medicina y 953 municipios dependen exclusivamente de empresas sociales del Estado y hospitales públicos.
Incentivos para llevar la salud a los territorios
El proyecto crea un Plan Nacional de Distribución Territorial Prioritaria, liderado por el Ministerio de Salud, que incluye incentivos como formalización laboral, salarios competitivos, becas de posgrado, vivienda, transporte y alimentación. Además, se priorizará a las universidades públicas y al SENA en la asignación de escenarios de práctica, con el propósito de que la formación de nuevos profesionales ocurra en las regiones que más los necesitan. La iniciativa contempla una ruta diferencial para la Universidad Nacional, sustentada en su régimen especial del Decreto 1210 de 1993, y no afectaría los convenios vigentes con universidades privadas.
«La iniciativa pretende que la inversión pública en formación tenga un impacto más directo en las regiones que presentan mayores carencias»
Lorena Chaparro Díaz, vicerrectora Sede Bogotá de la Universidad Nacional
«El proyecto apunta a corregir desigualdades territoriales en el acceso al talento humano en salud y a fortalecer el papel de las instituciones públicas en la formación»
Hernando Guillermo Gaitán Duarte, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional
La propuesta prioriza los municipios y departamentos en zonas PDET y ZOMAC, afectados por el conflicto armado, y busca que la disponibilidad de personal de salud responda a las necesidades específicas de cada territorio, y no a la concentración histórica en las grandes ciudades. Con la radicación ante el Congreso comienza el trámite legislativo, en el que se definirá el futuro de una iniciativa que aspira a cerrar una de las brechas más sentidas del sistema de salud colombiano.










