La rectora de la Universidad de los Andes, Raquel Bernal, ha lanzado una propuesta que busca sacudir los cimientos de la educación superior en Colombia: un Pacto Nacional que aborde de manera integral los desafíos de acceso, permanencia, calidad, tecnología y flexibilidad. En una publicación en Revista Semana, Bernal expuso un diagnóstico preocupante del sistema educativo colombiano, basado en cifras que revelan una profunda desigualdad. De cada diez bachilleres que se gradúan en el país, solo cuatro logran ingresar a la educación superior, y de esos, uno de cada tres abandona la formación, una tasa de deserción que en algunos programas se dispara hasta cinco o seis de cada diez estudiantes. La rectora subrayó que abandonar la universidad no se debe únicamente al costo de la matrícula, sino a la suma de factores como el transporte, los materiales, la alimentación, la necesidad de trabajar y la fragilidad de las redes de apoyo, un problema estructural que, según ella, “la educación no puede verse como un trámite administrativo ni como un servicio más”.
El llamado de Bernal adquiere una urgencia mayor ante el horizonte que se avecina: se espera que para 2030 el 44% de las habilidades de los trabajadores colombianos tengan que cambiar, un ritmo superior al promedio global, lo que hace impostergable repensar la formación superior. Esta transformación, advierte la rectora, se da en un contexto donde los empleos de entrada para los jóvenes, como asistentes legales o analistas júnior, están desapareciendo, mientras crece la precariedad laboral y el control algorítmico en las plataformas. “Una universidad de alta calidad debe demostrar qué pueden hacer, pensar y resolver sus estudiantes al graduarse”, afirmó Bernal, cuestionando el enfoque tradicional que mide la calidad educativa solo en número de doctores, edificios o publicaciones. La propuesta del pacto nacional pretende cambiar el foco hacia tres dimensiones clave: la transformación del aprendizaje, el retorno social de la investigación y la capacidad de adaptación institucional.
Un nuevo modelo educativo frente a la IA y la deserción
Ante el avance de la inteligencia artificial, que transforma la forma de aprender e investigar, Bernal propone rediseñar los sistemas de evaluación para medir procesos de pensamiento en lugar de solo respuestas correctas, y sugiere usar la IA como un tutor crítico desde la perspectiva del sur global. La rectora defiende un modelo de educación más ágil y accesible, con formación modular, flexible y apilable, que ofrezca múltiples entradas y salidas a los estudios. Para combatir la deserción, plantea que si un estudiante se retira por razones económicas, se le puedan certificar las competencias adquiridas hasta ese momento, en lugar de dejarlo sin nada. En su opinión, “los rankings pueden ser señales, pero no el norte de una institución”, un mensaje directo sobre la obsesión por las mediciones internacionales que a menudo ignoran la realidad local.
«La educación no puede verse como un trámite administrativo ni como un servicio más»
Raquel Bernal, rectora de la Universidad de los Andes
El Pacto Nacional por la Educación Superior, según la visión de Bernal, requiere un acuerdo amplio entre universidades, familias, empresas y Gobierno, con el objetivo de poner a los jóvenes en el centro de las políticas públicas. Esto implicaría garantizar no solo el acceso, sino también la permanencia con financiamiento adecuado y programas que cierren las brechas en matemáticas y lectoescritura desde antes de llegar a la universidad. La rectora ha lanzado esta propuesta en medio del debate nacional sobre la calidad educativa y la transformación digital, convencida de que la transformación universitaria es una responsabilidad impostergable para el futuro del país. Su diagnóstico es contundente: mientras el mundo cambia a un ritmo acelerado, Colombia no puede darse el lujo de seguir dejando atrás a la mayoría de sus jóvenes.












