La selección de la República Democrática del Congo enfrenta este martes un partido de vida o muerte en el Mundial de 2026. Los Leopardos, que suman apenas un punto en el Grupo K, están obligados a derrotar a Uzbekistán en el estadio de Atlanta para mantener vivas sus esperanzas de clasificación. Así lo advirtieron tanto el delantero Cédric Bakambu como el seleccionador Sébastien Desabre, en la antesala de un encuentro que será arbitrado por el alemán Felix Zwayer.
El panorama para el equipo congoleño es complejo. Tras empatar 1-1 con Portugal y perder 1-0 ante Colombia en las dos primeras jornadas, la RD Congo ocupa el tercer lugar del grupo con una unidad. Uzbekistán, en cambio, llega sin puntos y con una diferencia de gol de -7, después de caer goleado 5-0 por Portugal y también ante Colombia. Para ambos, solo la victoria representa una posibilidad matemática de acceder a la siguiente ronda como uno de los mejores terceros puestos, según el nuevo formato del torneo.
Un discurso claro desde el vestuario
El delantero Cédric Bakambu, una de las figuras del equipo africano, se mostró confiado y decidido de cara al compromiso. “Me siento bien. Después de eso, no le presto mucha atención a lo que pasa en las redes sociales ni en otros lugares. Pero me siento bien. Tendremos que hacer más para conseguir la victoria. Porque sabemos que un empate no será suficiente. Desafortunadamente. Sabemos que ambos estamos en desventaja. Sabemos que necesitamos absolutamente la victoria para clasificarnos. Y vamos a ir a conseguirla con nuestras propias armas”, afirmó el atacante.
Por su parte, el seleccionador Sébastien Desabre fue tajante al analizar la situación. “Las cosas están muy claras para nosotros. Supimos sacar un punto en los dos partidos para tener nuestro destino en nuestras manos en el tercero. Mañana la victoria será necesaria para pasar, así que habrá que tomar riesgos”, señaló el técnico, quien además descartó un cambio radical en el sistema táctico, pero anunció modificaciones en las instrucciones ofensivas. “Pondremos en marcha un plan de juego ambicioso, pero medido. Eso no pasa necesariamente por un cambio del sistema de juego, sino por un cambio en las consignas ofensivas”, explicó.
El contexto de la exigencia mundialista
Desabre también contextualizó la dificultad del grupo. “Hemos jugado contra el quinto equipo del mundo y el duodécimo, y nosotros somos el 47°. Por supuesto que hay relaciones de fuerza que se imponen”, dijo, refiriéndose a Portugal, que ocupa el quinto puesto en el ranking FIFA, y Colombia, decimosegundo. El seleccionador recordó que, pese a las adversidades, el equipo ha mostrado capacidad ofensiva: en la reciente Copa Africana de Naciones, RD Congo marcó cinco goles en tres partidos. “Eso quiere decir que en el aspecto ofensivo, sabemos marcar. Tenemos muy buenos atacantes que juegan en grandes clubes y que son capaces de marcar. Pero los escenarios de partido, cuando juegas un Mundial contra equipos del más alto nivel, no son sencillos”, añadió.
Uno de los jugadores que regresa a su mejor nivel es Yoane Wissa, delantero del Newcastle United, quien anotó el gol del empate ante Portugal. Desabre elogió su recuperación tras una lesión. “Lo hemos reencontrado. Desde el inicio de la preparación está en forma, y lo demostró en el primer partido. A muy alto nivel, un jugador que no está al cien por ciento de sus capacidades lo pasa difícil, pero conozco su motivación. Estoy seguro de que va a rendir esta temporada, y nos lo demuestra todos los días en los entrenamientos: ha vuelto a su mejor nivel”, aseguró.
En la otra vereda, el seleccionador uzbeko, el italiano Fabio Cannavaro, describió a los congoleños como “caballos que pueden correr 90 minutos” y advirtió que sus jugadores tendrían que “correr como perros” para competir. La declaración no pasó desapercibida para Desabre. “Hay que jugar al cien por ciento de nuestras posibilidades para existir en un partido de muy alto nivel. Estamos acostumbrados a hacerlo, tanto en el aspecto físico como en el táctico y el técnico”, respondió.
El duelo está programado para las 6:30 p.m., hora de Colombia, y promete ser una final anticipada en el Grupo K. La RD Congo, con su ataque liderado por Bakambu y Wissa, y un plan más ofensivo, buscará la victoria que le permita soñar con la siguiente fase. Uzbekistán, por su parte, intentará dar la sorpresa y mantener su propia esperanza de clasificación.












