En el corregimiento de San Antonio, zona rural de Jamundí en el Valle del Cauca, han reaparecido vallas atribuidas a las disidencias de las columnas Jaime Martínez y Adán Izquierdo al inicio de 2026, reactivando el temor entre los habitantes por la ausencia de patrullajes militares y las extorsiones sistemáticas que se registran en Jamundí y Sevilla. Estas estructuras ilegales, colocadas en puntos clave de sectores como El Cedro, Bellavista, Cascarillal, El Diamante y La Despensa, exigen cobros a propietarios de vehículos y viviendas para supuestamente financiar la carretera San Antonio–Villa Colombia, cuya construcción permanece estancada pese a promesas oficiales.
Los líderes comunitarios y las Juntas de Acción Comunal han sido forzados nuevamente a recolectar estas cuotas extorsivas, que ascienden a 120.000 pesos trimestrales por cada propietario de carro, 60.000 pesos mensuales por dueño de motocicleta y 30.000 pesos por poseer una vivienda. Además, en la zona alta de Jamundí llegaron 12 contenedores durante horas nocturnas, lo que incrementa las sospechas de consolidación de rutas para actividades ilícitas en vías como San Antonio–Villa Colombia y Río Claro–Villa Colombia. La falta de presencia de la Fuerza Pública ha permitido este resurgimiento, tras un periodo en que los grupos armados no mostraban actividad visible en la región.
Incumplimientos de promesas y silencio oficial
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, había asumido compromisos públicos para garantizar presencia militar permanente y priorizar obras viales identificadas en consultas comunitarias, incluyendo un batallón en la zona, pero ninguna de estas medidas se ha materializado. La población de San Antonio denuncia que, pese al apoyo masivo a estos proyectos, no hay avances en las vías ni patrullajes efectivos, lo que fortalece a los grupos armados y genera riesgos para los líderes comunales que deben reportar y recolectar los dineros bajo amenaza.
“Volvieron a aparecer como si nada hubiera pasado y aquí no se ve al Ejército”
Líder comunitario, citado por Semana
“Dicen que hay Ejército, pero nosotros no lo vemos patrullando ni garantizando seguridad”
H habitante de San Antonio, citado por Semana
Las autoridades regionales y militares guardan silencio ante estas denuncias renovadas, mientras el temor se apodera de la comunidad por el fortalecimiento de las disidencias en un contexto de alta actividad ilícita. Voceros comunitarios lamentan que “la gente apoyó masivamente esa vía y hoy no ha pasado nada”, subrayando el abandono estatal que permite la reaparición de estas prácticas extorsivas y la inseguridad en el Valle del Cauca.















