Una mujer que acudió a la cárcel La Modelo de Bogotá para una visita conyugal fue asesinada en el interior del pabellón 13 del centro penitenciario. El responsable, William Rafael Martínez Alvarino, un recluso de 45 años originario de Talaigua Nuevo (Bolívar), confesó el crimen tras ser descubierto ese mismo sábado 22 de agosto de 2026. La víctima, cuya identidad no ha sido revelada, había llegado al lugar para visitar a Martínez Alvarino, quien desde 2018 cumplía una condena de 21 años y 4 meses por intento de feminicidio.
El asesinato ocurrió en un contexto de violencia de género reincidente. Martínez Alvarino había sido sentenciado por el intento de feminicidio contra la madre de sus tres hijos, ocurrido en 2015. En aquella oportunidad, la mujer recibió más de 20 heridas con arma blanca en la cara, el cuello, los brazos y el abdomen, y quedó con secuelas permanentes en el rostro y el cuello. La Fiscalía que llevó el caso original describió una relación marcada por la violencia física y psicológica, y señaló que la víctima, a pesar de intentar refugiarse, fue alcanzada por el agresor en plena calle. Días antes del nuevo crimen, el 18 de agosto, Martínez Alvarino había solicitado prisión domiciliaria, pero el juez rechazó la petición.
Fallos en los controles penitenciarios
El homicidio ocurrió en un área considerada de alta vigilancia durante el horario de visitas, lo que evidenció serias fallas en los protocolos de seguridad del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec). Hasta el momento, la entidad no ha emitido declaraciones oficiales, mientras que el ministro de Justicia, Iván Cancino, condenó el hecho y ordenó profundizar la investigación para determinar las responsabilidades del caso. Familiares de la víctima y organizaciones sociales han exigido respuestas sobre los controles en los centros de reclusión, y advierten que el Estado podría enfrentar demandas por la vulnerabilidad a la que quedan expuestos los visitantes.
«La agarró en la calle y, a pesar de que la víctima intentó refugiarse, fue alcanzada por Martínez Alvarino quien con un arma blanca le propinó más de 20 lesiones en la cara, el cuello, los brazos y el abdomen. Fue una relación marcada por la violencia física y psicológica».
Fiscal encargada del caso original
Ahora, Martínez Alvarino enfrentará cargos por feminicidio agravado. En el proceso anterior, su abogado defensor intentó justificar el ataque como una «riña familiar», versión que fue desestimada por el juez. La nueva muerte vuelve a poner en el centro del debate la eficacia de las medidas de protección para las víctimas de violencia de género y la seguridad en los penales del país.










