En la madrugada del lunes 23 de febrero de 2026, alrededor de la 1:30 a. m., un recluso condenado a 38 años de prisión por homicidio se fugó de la Cárcel de Villahermosa, ubicada en el suroriente de Cali. El hombre evadió los controles de seguridad ocultándose en una caneca de basura, saltó el muro perimetral y huyó en una motocicleta de alto cilindraje que lo esperaba afuera, dejando en evidencia posibles deficiencias en los protocolos de custodia y vigilancia del centro de reclusión.
La Personería de Cali alertó de inmediato sobre el caso, destacando la urgencia de investigar a fondo el incidente para establecer responsabilidades. Hasta el momento, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) no ha emitido un comunicado oficial sobre la fuga ni la ubicación del prófugo, lo que ha generado mayor preocupación entre las autoridades locales.
Preocupación por fallas en la seguridad penitenciaria
Gerardo Mendoza Castrillón, personero de Cali, reaccionó con prontitud enfatizando la necesidad de fortalecer la coordinación entre el Inpec, la fuerza pública y los organismos de control. La Personería se comprometió a vigilar de cerca las condiciones de reclusión en los centros penitenciarios para prevenir nuevos escapes.
“Hay una preocupación que me asiste porque este hecho evidencia posibles fallas en los protocolos de custodia y vigilancia al interior de los centros de reclusión”
Gerardo Mendoza Castrillón, personero de Cali
“La seguridad en los lugares de detención es un asunto prioritario. Estos hechos no pueden repetirse y deben ser investigados a fondo para establecer responsabilidades”
Gerardo Mendoza Castrillón, personero de Cali
Este escape pone de manifiesto la importancia de reforzar las medidas de seguridad en las cárceles del Valle del Cauca, en un contexto donde la vigilancia y la coordinación interinstitucional resultan esenciales para evitar que incidentes como este se repitan y afecten la confianza ciudadana en el sistema penitenciario.















