En un operativo sorpresa realizado la madrugada del 28 de enero en el pabellón 34, destinado a extraditables de la cárcel La Picota en Bogotá, un grupo de reclusos interrumpió el discurso de las autoridades para denunciar extorsiones, falta de agua y mala comida. La intervención, iniciada a las 5:00 a.m., contó con la presencia del ministro de Justicia (e) Andrés Idárraga, el teniente general Daniel Gutiérrez Rojas, director del Inpec, así como periodistas y el youtuber Alper Rende. Este pabellón formó parte de una requisa simultánea en 124 cárceles del país, con el objetivo de incautar elementos indebidos y demostrar control ante las recientes denuncias de extorsiones desde las prisiones.
Los reclusos, reunidos en el patio del pabellón elevado, aprovecharon la visita para expresar sus inconformidades mientras las autoridades anunciaban un balance de la operación. Periodistas y funcionarios subieron las escaleras para acceder al lugar, evitando el ascensor que dos meses antes había sido utilizado en la fuga del narcotraficante conocido como «Matamba». La visita al patio número uno fue cancelada, y la rueda de prensa se llevó a cabo fuera del pabellón.
Denuncias y peticiones de los internos
Entre las voces que se alzaron, presos venezolanos solicitaron permanecer en Colombia por temor a ser asesinados como detractores del chavismo, mientras que internos colombianos exigieron su extradición a España, alegando una «mano oscura» que impide su salida del país. Un preso no identificado cuestionó directamente las condiciones del lugar con la frase: «¿Esas son condiciones dignas?».
«¿Esas son condiciones dignas?»
Preso no identificado, pabellón 34 de La Picota
El ministro Idárraga respondió en el contexto de las tensiones, declarando: «Es la hora en que no hay mayores responsables de su muerte», en alusión a incidentes relacionados con las denuncias de extorsiones que han sacudido el sistema carcelario en los últimos meses. El balance oficial destacó una inversión en el control de comunicaciones y criticó la falta de operativos similares desde 2012, en medio de un panorama marcado por evasiones y criminalidad interna.
«Es la hora en que no hay mayores responsables de su muerte»
Andrés Idárraga, ministro de Justicia (e)
Este operativo representa un esfuerzo por restaurar el orden en las cárceles colombianas, aunque las protestas de los reclusos evidencian persistentes problemas humanitarios y de seguridad que demandan soluciones estructurales más allá de las requisas puntuales.















