La reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia demandaría una inversión inicial de al menos $20 billones, equivalentes al 1% del Producto Interno Bruto (PIB), según estimaciones de Munir Jalil, economista jefe de BTG Pactual. Este monto, que representaría el primer esfuerzo fiscal de la nueva administración encabezada por Abelardo de la Espriella, obligaría a ajustar el Presupuesto General de la Nación para 2027, cuyo proyecto fue presentado originalmente por el gobierno anterior de Gustavo Petro por $575 billones, pero que debió ser devuelto para su revisión tras la emergencia.
El economista explicó que, aunque el presupuesto base de $575 billones podría manejarse con reajustes, la urgencia de la catástrofe exige partidas extraordinarias para atender viviendas destruidas, hospitales, centros de salud, colegios y edificios públicos colapsados. «Sin lugar a duda estamos hablando de algo que yo diría que un primer esfuerzo debería ser de 1% del PIB, por ahí de unos $20 billones, es lo primero que se debería enviar. Todo lo que el ministro dijo que iba a recortar ahora entonces toca gastarlo. Los planes no son que no se vayan a hacer, sino que es el típico ‘se le tiene, pero se le demora'», señaló Jalil en declaraciones a medios.
Financiación multilateral y efecto en la economía
Para cubrir la atención inmediata y la reconstrucción, Colombia cuenta con apoyos de organismos multilaterales. La CAF, banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, anunció una donación de US$500.000 para atención humanitaria, mientras que el Banco Mundial recordó que desde febrero de 2025 el país tiene disponible una línea de crédito de US$200 millones, correspondiente al Cuarto Préstamo para Políticas de Desarrollo sobre Gestión del Riesgo de Desastres con Opción de Desembolso Diferido ante Catástrofes (código P181256). Este crédito, que contempla una comisión de apertura del 0,50% sobre el monto total, puede convertirse de una moneda a otra según los mecanismos del acuerdo, y ofrece condiciones ante una eventual prórroga de la fecha de cierre.
«Por qué obviamente hay una prioridad y yo creo que todos deberíamos efectivamente, si se llega a declarar una emergencia económica en la que se espera buscar recursos adicionales. Creería yo que debería estar por el 1% del PIB para empezar. Estamos en una emergencia y aquí todos ponen», afirmó Munir Jalil.
Munir Jalil, economista jefe de BTG Pactual
El impacto no solo es fiscal, sino también macroeconómico. Jalil subrayó que la reconstrucción, aunque dolorosa, podría convertirse en un motor de crecimiento para el próximo año. «Esto es horrible, acabó de pasar ayer. Reconstruir es un impulso al PIB, entonces cualquier plata que se consiga y que empiece a bombearse para construir hospitales, edificios, eso lo vamos a ver en términos de unas perspectivas que van a pasar de la consecución de los recursos a la ejecución, eso ayudará a mejorar la perspectiva de crecimiento económico para el año entrante», explicó. La nueva administración deberá presentar ahora un presupuesto que incluya estas partidas, en un escenario donde la emergencia ya ha sido declarada y se espera la búsqueda de recursos adicionales más allá de los $20 billones iniciales.










