El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella radicó el pasado 29 de octubre ante la Cámara de Representantes el proyecto de Ley de Rescate Fiscal y Estabilización Económica, una reforma tributaria que, entre sus múltiples disposiciones, busca eliminar uno de los beneficios fiscales más antiguos para los ahorradores colombianos: la exclusión del componente inflacionario de los rendimientos financieros en el impuesto de renta. La iniciativa, que consta de 106 artículos y deberá surtir su trámite en las comisiones económicas y las plenarias de ambas cámaras del Congreso, propone derogar de manera expresa los artículos 38, 39, 40 y 40-1 del Estatuto Tributario, específicamente en el numeral 5 del artículo 106 del proyecto. De aprobarse, la medida gravaría el 100% de los intereses obtenidos por CDT, bonos y otros instrumentos de renta fija, eliminando la posibilidad de descontar la parte que compensa la pérdida de poder adquisitivo.
Actualmente, el sistema permite que una porción de los rendimientos financieros quede por fuera de la base gravable del impuesto de renta, al ser considerada como ingreso no constitutivo de renta, precisamente para cubrir el efecto de la inflación. Según el análisis realizado por la firma AHA Investing, en las condiciones actuales ese componente inflacionario asciende a un estimado de 55,43% del total de los intereses. Lo anterior significa que, de cada millón de pesos en intereses generados por un CDT, bajo la normativa vigente se excluyen 554.300 pesos y tributan solo 445.700 pesos. El impuesto aplicado sobre esa base arroja un valor cercano a los 84.683 pesos. Con la eliminación del beneficio, el cálculo se haría sobre el millón de pesos completo, elevando el impuesto a aproximadamente 190.000 pesos, un incremento de 105.317 pesos por cada millón de intereses percibidos. En un ejemplo más concreto, para un CDT de 100 millones de pesos que genera rendimientos anuales cercanos a 12.374.000 pesos, el impuesto actual sería de aproximadamente 1.047.867 pesos, mientras que el propuesto ascendería a 2.351.060 pesos, una diferencia de 1.303.193 pesos al año.
«Más de la mitad de los intereses de tu CDT no paga renta»
AHA Investing
La firma también advierte que «te pueden cobrar más del doble de impuestos» y señala que, en la práctica, un ahorrador tendría que declarar como renta gravable el valor completo de los intereses recibidos, incluso cuando una parte de esa suma compense la pérdida de poder adquisitivo. El cambio no solo impactaría a las personas naturales que tienen CDT —se estima que alrededor de 2,5 millones de colombianos poseen este tipo de instrumento—, sino también a las empresas que reciben rendimientos financieros. Cabe anotar que la retención en la fuente sobre los intereses de CDT se mantendría en el 4%, pero el efecto final del impuesto se calcularía al momento de presentar la declaración de renta.
Umbrales y renta exenta laboral
Además de la modificación al tratamiento de los rendimientos financieros, el proyecto incluye otros cambios de calado que afectarían directamente a los contribuyentes personas naturales. El umbral a partir del cual se está obligado a declarar renta bajaría de 1.090 UVT a 720 UVT, mientras que el primer tramo de la tarifa del impuesto operaría con una tasa del 9% hasta los 1.090 UVT. Asimismo, el límite anual de la renta exenta laboral se reduciría de 790 a 630 UVT, lo que encarecería la factura tributaria para los asalariados. Según las proyecciones de AHA Investing, una persona con un salario mensual de 5 millones de pesos podría terminar pagando alrededor de 609.000 pesos adicionales cada año si la reforma se aprueba en sus términos actuales.
«En la práctica, un ahorrador tendría que declarar como renta gravable el valor completo de los intereses recibidos, incluso cuando una parte de esa suma compense la pérdida de poder adquisitivo»
Análisis de AHA Investing
El proyecto de ley radicado no incluye, según aclaró la misma firma, ninguna disposición sobre el desmonte del gravamen a los movimientos financieros, conocido como el cuatro por mil. La iniciativa apenas inicia su recorrido legislativo, por lo que su contenido aún puede ser objeto de debates, modificaciones e incluso archivo antes de una eventual sanción presidencial. El Gobierno espera que esta reforma permita aumentar la base gravable de los rendimientos financieros y obtener recursos adicionales para las arcas del Estado, pero el impacto sobre los pequeños y medianos ahorradores genera ya un intenso debate en el Congreso y en los círculos económicos del país.









