La reforma pensional impulsada por el presidente Gustavo Petro, sancionada como Ley 2381 de 2024, establece un aumento progresivo en los aportes al Fondo de Solidaridad Pensional para los jubilados que reciben mesadas superiores a diez salarios mínimos y para los trabajadores de altos ingresos que queden por fuera del régimen de transición. Este cambio, que originalmente debía aplicarse desde el 1 de julio de 2025, fue reprogramado por la Corte Constitucional para el 1 de abril de 2027, tras dejar en firme el 90% del articulado de la reforma.
La medida modifica las escalas de contribución a la Subcuenta de Subsistencia del Fondo de Solidaridad Pensional, creado por la Ley 100 de 1993, con el objetivo de redirigir mayores recursos hacia la protección de los adultos mayores de menores ingresos. Para los pensionados cuyas mesadas superen los diez salarios mínimos —equivalentes a $35.001.900 en valores actuales, sin auxilio de transporte— se aplicarán porcentajes que van desde el 0,2% hasta el 2,5%, dependiendo del nivel de ingreso. Así, quienes perciban entre 11 y 15 salarios mínimos aportarán un 0,2%; entre 16 y 20, un 0,4%; entre 21 y 25, un 1%; entre 26 y 30, un 1,5%; entre 31 y 35, un 2%; y más de 35 salarios mínimos, un 2,5%.
Impacto en trabajadores de altos ingresos
Los trabajadores cuya base de cotización sea igual o superior a cuatro salarios mínimos y que no estén amparados por el régimen de transición también verán incrementados sus aportes solidarios. De acuerdo con cálculos de la Universidad de San Buenaventura, con valores proyectados a 2026, el alza mensual podría oscilar entre $35.000 adicionales para quienes apenas superen el umbral, hasta cerca de $437.700 para quienes tengan ingresos por encima de 35 salarios mínimos. Cabe aclarar que el incremento máximo del aporte solidario es de 0,7 puntos porcentuales, es decir, hasta el 2,5% para los salarios más altos.
La nueva escala de cotización convive con otro cambio estructural: los trabajadores fuera del régimen de transición destinarán sus aportes hasta 2,3 salarios mínimos a Colpensiones, y el excedente a una administradora privada. Con un salario mínimo estimado para 2026 en $4.027.082, el umbral de 2,3 salarios representa ese monto. No obstante, el aumento solidario solo aplica a quienes ganen desde cuatro salarios mínimos en adelante; las personas con ingresos inferiores no sufragarán este aporte adicional, aunque sí se modifica el destino parcial de su cotización.
El régimen de transición protege a los hombres con 900 o más semanas cotizadas y a las mujeres con 750 o más semanas, quienes quedarán exentos de asumir la nueva escala de aportes solidarios. La reforma no crea un descuento inédito para todos los jubilados, sino que reubica y eleva gradualmente la contribución de los sectores de mayores ingresos hacia la Subcuenta de Subsistencia. De esta forma, el Gobierno busca fortalecer el Fondo de Solidaridad Pensional y ampliar la cobertura para los adultos mayores en situación de pobreza, en un contexto donde el sistema previsional colombiano enfrenta desafíos de sostenibilidad y equidad.










