La reforma tributaria de Bogotá entró este lunes 28 de septiembre en su recta final dentro del Concejo de la ciudad, donde la plenaria se dispuso a votar cerca de veinte artículos pendientes según la contabilidad de El Tiempo, mientras que La República eleva la cifra a veintisiete de los cincuenta y cuatro que componen el proyecto original. La jornada decisiva llega después de que fueran aprobados los puntos más controversiales de la iniciativa impulsada por la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, entre ellos la modificación al impuesto predial, el ajuste al ICA y la nueva sobretasa para el Alumbrado Público Inteligente, que ya cuentan con visto bueno del cabildo distrital.
La secretaria de Hacienda, Ana María Cadena, destacó que la versión que se discute incorporó modificaciones frente a propuestas anteriores, mientras que el concejal Juan Manuel Díaz aseguró que se lograron cambios en materia de primera infancia, patrimonio y campo bogotano. Sin embargo, las bancadas opositoras conformadas por Pacto Histórico, MIRA, Colombia Justa Libres y Colombia Renaciente han votado en contra del proyecto, que busca recaudar alrededor de 1,2 billones de pesos anuales a partir de 2027 y que modifica la estructura de varios tributos distritales.
Exenciones y beneficios para distintos sectores
Uno de los ejes más relevantes de la reforma es el paquete de exenciones al impuesto predial. Para los propietarios que aporten inmuebles a proyectos de vivienda en áreas de renovación urbana o cerca de estaciones de transporte público, en el marco de los Planes de Regularización y Manejo (Prums), se estableció una exención del cien por ciento durante cinco años, con una reducción progresiva hasta el décimo año. De igual forma, el arrendamiento especializado tendrá una exención total por cinco años, siempre que se trate de proyectos con un mínimo de cincuenta unidades de alquiler, y luego el beneficio descenderá gradualmente hasta el año diez.
También fueron contemplados las Unidades de Servicio en Primera Infancia del ICBF, que accederán a una exención del cincuenta por ciento del predial por hasta seis años. Para los predios rurales clasificados en estratos uno, dos o tres y con avalúos de hasta 135 salarios mínimos legales vigentes, la tarifa será de uno por mil cuando tengan uso agropecuario y de tres por mil cuando su vocación sea residencial. De otro lado, las construcciones sismorresistentes levantadas antes de diciembre de 2010 podrán gozar de una exención del predial por hasta ocho años, con un descuento inicial del ochenta por ciento que baja progresivamente hasta llegar al diez por ciento. Y los predios cuya matrícula sea anterior al 31 de diciembre de 1998 y cuenten con certificación Bogotá Construcción Sostenible tendrán una exención progresiva de hasta cuatro años según el estrato.
Impacto sobre el ICA, la sobretasa bomberil y el alumbrado
En materia de industria y comercio, el proyecto fija para el sector financiero una tarifa de veinte por mil en 2027, que descenderá a diecinueve por mil en 2028 y se ubicará en dieciocho por mil desde 2029. La sobretasa bomberil, por su parte, tendrá un umbral en 38.000 UVT, equivalente a cerca de 1.990 millones de pesos, frente a las 43.498 UVT que regían anteriormente, lo que amplía la base de contribuyentes sujetos a este tributo.
«El cobro para financiar el alumbrado público llegaría a 869.955 predios»
Samir Bedoya, concejal del partido MIRA
El concejal Samir Bedoya cuestionó las nuevas cargas tributarias y advirtió que la sobretasa de alumbrado público, aprobada como parte del nuevo esquema de recaudo, afectará a 869.955 predios de la capital. En la misma línea, su compañero de bancada Julián Rodríguez Sastoque señaló que el 77 por ciento de las edificaciones de Bogotá es vulnerable y que tres de cada diez presentan algún grado de informalidad, con un riesgo concentrado especialmente en localidades como Kennedy, Engativá, Ciudad Bolívar, Suba, Bosa, San Cristóbal y Rafael Uribe Uribe. Estas intervenciones reflejan la fuerte oposición que ha despertado la iniciativa, en particular por el impacto que tendrá sobre los sectores más vulnerables y sobre una gran cantidad de predios residenciales.
Una vez culminada la votación de los artículos restantes, el proyecto de reforma tributaria pasará a sanción del alcalde Carlos Fernando Galán, quien deberá promulgarlo para que entre en vigencia. Con ello, Bogotá completará un proceso de ajuste fiscal que, según la administración distrital, resultará fundamental para financiar inversiones sociales, obras de resiliencia sísmica y la modernización del alumbrado público, aunque las bancadas opositoras mantienen su rechazo y anticipan un seguimiento riguroso a la aplicación de cada una de las medidas aprobadas.










