El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Hacienda encabezado por Germán Ávila, radicó en el Congreso de la República el proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027, que asciende a 575,6 billones de pesos, equivalentes al 27% del PIB. La iniciativa, presentada el miércoles 29 de julio, revela un desfinanciamiento estructural de 30,2 billones de pesos, diferencia entre los gastos calculados y los ingresos previstos por 545,4 billones. Para cubrir este faltante, el Ejecutivo contempla ingresos contingentes basados en el artículo 347 de la Constitución y la aprobación de una reforma tributaria progresiva que aportaría 21,9 billones de pesos adicionales.
El presupuesto reduce en 21,4 billones de pesos el anteproyecto presentado en abril, pero mantiene una composición que ha generado fuertes críticas. Del total, 367,6 billones de pesos (63,9%) se destinan al funcionamiento del Estado; 118 billones de pesos (20,5%) al servicio de la deuda, la cifra más alta de la serie histórica; y apenas 90 billones de pesos (15,6%) a inversión pública, que representa el 4,2% del PIB, inferior al 4,4% registrado en 2026. La deuda total pasaría de 100,5 billones en 2026 a 118 billones en 2027, un incremento de 17,5 billones.
Críticas de expertos y opositores
El economista Germán Machado, de la Universidad de los Andes, calificó el proyecto como «otra vez desfinanciado» y advirtió que el gobierno necesitaría «otra tributaria, 30 billones extra y un endeudamiento récord por más de 140 billones adicionales». En su concepto, el panorama es un «desastre que el nuevo gobierno debe corregir en su primer mes», al tiempo que señaló la paradoja de que se esté recortando la inversión pública.
«Faltan 30,7 billones para financiar un presupuesto de 575,7 billones y el servicio de la deuda ascendería a 118 billones en 2027, el nivel más alto de la serie histórica. Cada peso destinado a pagar deuda deja menos recursos para el país».
Diego Montañez-Herrera, investigador de la Universidad Eafit
Montañez-Herrera también subrayó que «la composición del presupuesto también importa», al recordar que el 63,9% corresponde a funcionamiento, el 20,5% al servicio de la deuda y apenas el 15,6% a inversión. Del servicio de la deuda, 27,6 billones se destinan a pago de capital, 88 billones a intereses y comisiones, y 2,4 billones a un fondo de contingencia.
«Lo primero que tenemos que destacar del presupuesto que ha sacado el gobierno de Gustavo Petro es el inmenso déficit que nos plantea. Nada menos que 30,2 billones, que es la diferencia entre sus gastos de 575,7 billones y sus ingresos de 545,5 billones».
Santiago Castro, representante a la Cámara por el Valle del Cauca
Castro agregó que «es increíble cómo el servicio de la deuda se dispara en un 27,6% y los ingresos totales del Estado, incluso como proporción del PIB, se reducen». Los ingresos tributarios previstos ascienden a 308,9 billones de pesos, mientras que los ingresos no tributarios suman 905.000 millones y los recursos propios de establecimientos públicos alcanzan 30,5 billones. En total, los recursos de la Nación son 545,1 billones.
Inflexibilidad del gasto y retorno a la regla fiscal
El Ministerio de Hacienda atribuyó la reducción de la inversión a tres factores: la inflexibilidad del gasto de funcionamiento, la insuficiencia estructural de los ingresos corrientes y la meta de reducir el déficit primario. Más del 90% del gasto público se considera inflexible, y dentro del funcionamiento, el 75,4% se concentra en transferencias. Seis partidas —Sistema General de Participaciones, pensiones, salud, Fomag, educación superior y gastos de personal— explican el 86,7% del crecimiento de ese rubro.
El proyecto apunta a un retorno pleno a la regla fiscal en 2028, pero mientras tanto, el alto servicio de la deuda y la rigidez del gasto limitan el margen de maniobra. El Congreso tiene plazo hasta el 15 de agosto para aprobar el presupuesto, en medio de un debate que promete ser intenso entre el oficialismo y la oposición, que ya anticipa la necesidad de ajustes de fondo para evitar un nuevo desfinanciamiento en la próxima administración.












