Delegados del Reino Unido llevaron a cabo una inspección en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá como parte del proceso de extradición de Zulma Guzmán, la ciudadana colombiana señalada como principal sospechosa del envenenamiento con talio de frambuesas que causó la muerte de dos menores entre el 5 y el 9 de abril de 2025. La visita, que se realizó bajo estricta reserva y sin acceso a la prensa, fue solicitada por la defensa de Guzmán para verificar las condiciones de reclusión y la atención médica en el centro penitenciario, una exigencia que el Reino Unido impone antes de autorizar la extradición, en virtud del Convenio Europeo de Derechos Humanos que prohíbe tratos degradantes.
Durante el recorrido, los representantes de la Unidad de Extradición británica estuvieron acompañados por dos investigadores de la Fiscalía General de la Nación, tres altos funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) y las autoridades de la prisión. Los delegados llegaron en vehículos blindados y verificaron todos los pabellones de El Buen Pastor, con especial énfasis en los niveles de hacinamiento y las áreas de atención psiquiátrica. La prisión ha sido considerada como la opción más adecuada para albergar a Guzmán debido a que cuenta con un pabellón especial para funcionarias públicas y registra menores índices de hacinamiento en comparación con otros centros del país.
Un caso que cruza fronteras
Zulma Guzmán es señalada como la responsable del envenenamiento con talio de frambuesas en Bogotá, un incidente que dejó un saldo de cuatro personas afectadas: dos menores fallecidos y dos heridos. Poco después de los hechos, la sospechosa abandonó Colombia y fue localizada en Londres tras una alerta de Interpol. Su defensa ha solicitado garantías sobre su seguridad y el cumplimiento de estándares internacionales de derechos humanos, lo que motivó la inspección en El Buen Pastor. El proceso de extradición sigue abierto y la decisión final podría demorarse hasta noviembre de 2025, cuando se prevén nuevas audiencias y negociaciones entre las autoridades colombianas y británicas.












