Relojero alemán reactiva reloj de Alcaldía en Mompox, Bolívar, en tres semanas

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Tobías Vogler, maestro relojero alemán invitado por el programa Senior Expert Contact de Swisscontact, ha revitalizado los relojes monumentales de Mompox, un pueblo declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En apenas tres semanas, reactivó el mecanismo del reloj de la Alcaldía, una obra que demandó una inversión cercana a los cinco millones de pesos y que ahora marca el tiempo cada 15 minutos con su característico sonido, resonando en las calles coloniales bajo una temperatura promedio de 29 grados Celsius. Junto a su aprendiz local, Luis Echavez del SENA, Vogler trabaja desde hace cerca de un mes en la restauración de estos instrumentos en la Alcaldía y las iglesias de Santa Bárbara y San Francisco, inactivos por décadas debido al deterioro de sus piezas centenarias.

Esta iniciativa busca recuperar el paisaje sonoro cultural de Mompox, potenciando su atractivo turístico y económico, como se evidenció en la Semana Santa cuando la ocupación hotelera alcanzó el 100 por ciento. La llegada del experto alemán marca el inicio de una serie de restauraciones que enfrentan desafíos como la dilatación térmica causada por el clima tropical y el desgaste natural de componentes históricos, pero cuenta con el respaldo de entidades públicas y privadas, la comunidad local y la Fundación Bancolombia.

Transferencia de conocimiento para el futuro

Además de las reparaciones técnicas, Vogler se enfoca en la formación de talento local, capacitando directamente a Luis Echavez para que asuma el mantenimiento futuro de estos relojes emblemáticos, asegurando su perpetuidad en el patrimonio momposino. El proceso no solo devuelve la funcionalidad a estos mecanismos, sino que preserva una tradición que ha acompañado a generaciones en este rincón del Magdalena.

«La restauración de los relojes no solo devuelve un sonido que nos acompaña desde generaciones».

Tobías Vogler, maestro relojero

Con estos esfuerzos, Mompox no solo recupera su ritmo histórico, sino que fortalece su identidad como destino turístico, donde el tañido de las campanas y los relojes se convierte en un imán para visitantes que buscan autenticidad en medio de su arquitectura colonial intacta.

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