Remesas en Colombia suman USD 1.189 millones en mayo, pero caen 16,4% en 2026

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El Banco de la República reveló que en mayo de 2026 Colombia recibió USD 1.189 millones en remesas, lo que representa un alza del 8,5 % frente al mismo mes de 2025. Sin embargo, el acumulado entre enero y mayo del presente año cayó un 16,4 % interanual, al sumar USD 4.449 millones frente a los USD 5.323 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. Diego Montañez Herrera, analista económico del Grupo de Coyuntura de la Universidad Eafit, señaló que este comportamiento refleja la creciente relevancia de las remesas como fuente de divisas, aunque advierte sobre la volatilidad del flujo acumulado.

El informe del Banco de la República detalla que en lo corrido de 2026, marzo fue el mejor mes con USD 1.225 millones, seguido de abril con USD 1.102 millones, que representó un incremento del 0,5 % respecto a abril de 2025. De esta forma, Colombia completa 24 meses consecutivos recibiendo más de USD 1.000 millones mensuales por concepto de remesas. Esta tendencia se ha consolidado a pesar de la caída en el acumulado, impulsada principalmente por el desempeño de los principales países emisores: Estados Unidos, España, Chile y el Reino Unido, así como por el comportamiento del tipo de cambio.

Remesas superan a la inversión extranjera directa

Por decimotercer mes consecutivo, las remesas superaron a la inversión extranjera directa (IED) como la principal fuente de divisas del país. Entre enero y mayo de 2026, la IED sumó USD 3.625 millones, mientras que las remesas alcanzaron USD 4.449 millones, lo que implica que por cada dólar de IED ingresaron USD 1,56 en remesas. La última vez que la IED estuvo por encima de las remesas fue en abril de 2025, cuando la inversión extranjera directa registró USD 1.010 millones frente a USD 1.097 millones en remesas. Además, las remesas acumuladas en los primeros cinco meses del año duplican casi las ventas externas de café y carbón juntos.

«Las remesas han ganado relevancia porque otras fuentes de divisas han perdido dinamismo o muestran una mayor volatilidad»

Diego Montañez Herrera, analista económico del Grupo de Coyuntura de la Universidad Eafit

Montañez explicó que, a diferencia de las exportaciones de petróleo, carbón o café, que dependen de precios internacionales y ciclos externos, las remesas han mostrado una tendencia más estable en los últimos años. No obstante, el informe del Banco de la República advierte que esta creciente dependencia ha encendido alertas sobre la necesidad de fortalecer otros ingresos externos que impulsen el aparato productivo. Las remesas impactan directamente el consumo, el ahorro, la vivienda, la educación y la actividad empresarial, especialmente en regiones como el Valle del Cauca, Risaralda, Quindío, Atlántico, Antioquia, Cundinamarca y Bogotá, donde se concentra la mayor recepción. Los principales beneficiarios suelen ser mujeres cabeza de hogar, adultos mayores y familias con hijos.

Los analistas recomiendan monitorear de cerca el mercado laboral en los países emisores, la volatilidad cambiaria y la formalización de los receptores. Aunque las remesas contribuyen a la balanza de pagos y sostienen el consumo interno, no deben considerarse un sustituto del empleo formal ni de la inversión pública. El aumento en el valor total recibido no implica necesariamente un incremento en el número de beneficiarios; puede deberse a una variación en la tasa de cambio o a mayores montos por persona. En este contexto, el país enfrenta el desafío de diversificar sus fuentes de divisas para reducir la vulnerabilidad ante posibles cambios en los flujos migratorios y económicos globales.

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