En un hecho sin precedentes en la historia reciente de Paraguay, el presidente Santiago Peña presentó su renuncia el 5 de noviembre de 2026, en medio de un escándalo bancario provocado por los problemas de solvencia del Ueno Bank. La determinación del mandatario, quien aseguró que prioriza proteger los ahorros de los ciudadanos, desató una ola de reacciones entre políticos colombianos de izquierda y centro, que interpretaron la crisis como una advertencia sobre los riesgos de las políticas económicas de derecha en la región.
Peña anunció públicamente su decisión y afirmó que enfrentará un juicio político en el que ejercerá su derecho a la defensa. Manifestó su disposición a colaborar plenamente con las instituciones competentes para esclarecer lo ocurrido. «He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República», declaró el mandatario, quien añadió que lo hace pensando en la estabilidad del país y en la preservación de las instituciones democráticas. En su mensaje, también garantizó que aportará toda la información que le sea requerida.
Reacciones desde Colombia
El expresidente de Colombia Gustavo Petro fue uno de los primeros en pronunciarse. A través de su cuenta en redes sociales, Petro vinculó la caída de Peña con el programa económico que, según él, se replica en Argentina y ahora se intenta implementar en Colombia. «Cae el primer presidente de la extrema derecha en América Latina: El señor Santiago Peña de Paraguay», escribió.
«Ni más ni menos, convirtió su banco privado en depósito de ahorros de las jubilaciones y el presupuesto y quebró. Ha quebrado a Paraguay. El mismo programa económico que se incrementó en Argentina se implementó en Paraguay y ahora se incrementa en Colombia.»
Gustavo Petro, expresidente de Colombia
Por su parte, el exdirector del Departamento de Prosperidad Social, Gustavo Bolívar, advirtió sobre el colapso bancario en Paraguay y lo vinculó con un supuesto riesgo para Colombia. En una publicación en redes sociales, Bolívar afirmó que la derecha suramericana está en problemas y cuestionó el manejo fiscal del Gobierno colombiano.
«La derecha suramericana en problemas: 1. Se hunden bonos argentinos y se dispara riesgo país. 2. Colapso bancario en Paraguay y renuncia de su presidente. Para allá va Colombia. ¿Los novatos de Hacienda creen que elevar la deuda al 65% no tendrá consecuencias?»
Gustavo Bolívar, exdirector del DPS
El exmagistrado del Consejo Nacional Electoral, Luis Guillermo Pérez, fue más allá y aseguró que millones de personas se movilizaron en Paraguay con indignación popular. Según Pérez, existe una denuncia radicada ante la Fiscalía General del Estado de Paraguay contra el ahora expresidente por delitos de enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias, lavado de dinero, administración en provecho propio, lesión de confianza y estafa.
«Millones de personas se movilizaron en Paraguay con justificada indignación popular y denunciaron al jefe de Estado criminal que defraudó al pueblo.»
Luis Guillermo Pérez, exmagistrado del CNE, según denuncia ante la Fiscalía paraguaya
El congresista Duvalier Sánchez, del Pacto Histórico, fue uno de los más contundentes al señalar que la derecha paraguaya «desfalcó a la mitad del país». En su opinión, el presidente debe ir preso.
«La derecha en Paraguay desfalcó a la mitad del país. Se subieron al poder con mentiras y diseñaron un entramado para robarse los ahorros de los ciudadanos. El presidente de Paraguay debe ir preso.»
Duvalier Sánchez, congresista colombiano
La crisis en Paraguay todavía no tiene un fallo que establezca plenamente las responsabilidades penales de Peña, quien insiste en que actuó dentro de la ley y en coordinación con las instituciones responsables para garantizar que los ahorristas recuperen sus recursos. Mientras tanto, las movilizaciones populares y la denuncia penal marcan el epílogo de un gobierno que, para sus críticos, quedará en la historia como un ejemplo de los excesos de la derecha en la región. La renuncia de Peña, en todo caso, enciende las alarmas en Colombia, donde sectores políticos ven en la crisis paraguaya un espejo de lo que podría ocurrir si se profundizan las políticas económicas actuales.









