En un presunto brote de viruela del mono, conocida como Mpox, reportado el 5 de marzo de 2026 en el patio 8 de la cárcel El Pedregal de Medellín, el defensor de derechos humanos Jorge Carmona Vélez interpuso una acción de tutela contra el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), el director del establecimiento, la Secretaría de Salud de Medellín, el Ministerio de Justicia y del Derecho, y la Dirección de Política Criminal del Ministerio de Justicia, denunciando vulneraciones a los derechos a la vida digna, la dignidad humana, la salud y la igualdad de las personas privadas de la libertad.
La tutela destaca deficiencias en el aislamiento de los afectados, a pesar de la cuarentena decretada por el Inpec el 13 de marzo de 2026, con quejas específicas por los traslados de internos a citas médicas, remisiones penales y juzgados, así como la entrada de personal de guardia y custodia, mujeres embarazadas y funcionarios al patio 8, lo que genera un alto riesgo de propagación del virus tanto para los internos como para el personal penitenciario y visitantes. Carmona Vélez reveló estos hechos a través de declaraciones a TeleMedellín, exigiendo el aislamiento efectivo de los contagiados, la suspensión de traslados no urgentes, la implementación de un protocolo sanitario y una vacunación masiva en el establecimiento.
Contexto de la enfermedad y cifras en Colombia
La viruela del mono es una enfermedad viral zoonótica que se contagia por contacto cercano con personas infectadas o animales, con síntomas que aparecen entre 5 y 21 días después de la exposición, incluyendo fiebre, escalofríos, erupciones cutáneas, inflamación de ganglios linfáticos, fatiga y dolor de cabeza. En Colombia, se han registrado 4.288 casos desde 2022 hasta febrero de 2025, con solo dos reportados en 2025, todos correspondientes al clado II, originario de África occidental, menos grave y transmisible que el clado I de África central. Varias personas privadas de la libertad en el patio 8 se encuentran en aislamiento, pero las medidas restrictivas no se cumplen cabalmente.
“Sigue saliendo y entrando gente del patio 8 (…) Los mismos internos están manifestando que hay un malestar grandísimo sobre el tema, porque al parecer no hay nada (…), siguen saliendo internos a remisiones penales, a juzgados, a citas médicas. Entra el personal de guardia y custodia, entran mujeres en embarazo y funcionarios que están trabajando dentro del establecimiento. Entonces, ¿a qué cuarentena se refiere el Inpec?, dicen los mismos internos”
Jorge Carmona Vélez, defensor de derechos humanos
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias recomiendan acudir inmediatamente a un centro de salud ante la aparición de síntomas para evitar una mayor diseminación, especialmente en entornos vulnerables como las cárceles, donde el hacinamiento y el contacto inevitable agravan los riesgos para todos los involucrados.











