El representante a la Cámara por la curul afro, Óscar Benavides, ha generado una fuerte polémica en redes sociales tras abrir sus cuentas bancarias personales para recibir donaciones destinadas a las víctimas del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente del país el pasado lunes 10 de agosto de 2026, con epicentro en el departamento del Chocó. A través de su cuenta en la red social X (@ODBenavidesA), el congresista publicó los números de cuentas de ahorro de Bancolombia, Davivienda y Nequi, además de dos puntos de acopio físicos, una línea de WhatsApp y su compromiso de entregar personalmente las ayudas en la zona de la catástrofe. En cuestión de horas, según sus propias declaraciones, ya había recibido cerca de sesenta millones de pesos y una importante cantidad de víveres, pero la falta de mediación de organismos oficiales como la Cruz Roja, la Defensa Civil o la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) despertó críticas y dudas sobre la transparencia de la iniciativa.
El terremoto de 7,4 grados, que según el Servicio Geológico de Estados Unidos dejó pérdidas estimadas en 649 millones de dólares —equivalentes a más de 2,046 billones de pesos colombianos—, ha causado al menos 181 muertos y 1.310 heridos, con una emergencia nacional declarada por el presidente Abelardo de la Espriella. Las autoridades reportaron que 1,6 millones de personas sintieron sacudidas muy fuertes y hasta 8,9 millones estuvieron expuestas a movimientos severos en Colombia, Ecuador y Panamá. En medio de esta crisis humanitaria, el llamado de Benavides apareció en redes sociales con un mensaje directo: “El Chocó necesita de nuestra ayuda de manera urgente, unamos esfuerzos para que ayudar”, seguido de los datos bancarios y las direcciones de los centros de acopio en Bogotá (calle 127 C #49-05) y Cali (Calle 42#84A-48, Ciudadela Comfandi-Caney, segundo piso), así como el número de WhatsApp 320 978 4629.
Críticas por usar cuentas personales en medio de la tragedia
La decisión del congresista de recolectar dinero en efectivo sin la intermediación de entidades oficiales generó una ola de reacciones airadas en redes sociales. Un usuario de X, cuya identidad no fue revelada, escribió: “Increíblemente hay un congresista llamado Óscar Benavides que está recogiendo PLATA EN EFECTIVO en medio de una tragedia humanitaria mayúscula… saltándose todas las organizaciones civiles como la Cruz Roja o la Defensa Civil o las estatales. De no creer”. Otro internauta fue aún más duro: “Sigo muy indignado con esta cafre estafadora. Tan querido el político que pone su cuenta personal para recibir donaciones y quién va a pagar el 4xmil? Cómo va a justificar esos ingresos en su declaración de renta? Lo creen a uno huevón. Esta mierda debería ser delito”. Varios comentarios recomendaron a los ciudadanos donar exclusivamente a través de canales oficiales de las alcaldías o de la Cruz Roja, para garantizar la trazabilidad de los recursos.
“Gracias a su solidaridad, a esta hora ya hemos recibido más de sesenta millones de pesos y ya están empezando a llegar en nuestro centro de acopio todo el material, todo el mercado, todo lo que ustedes están donando para que juntos podamos superar esta situación que está sucediendo en nuestro país, en especial en el departamento del Chocó”.
Óscar Benavides, representante a la Cámara por la curul afro
El representante, en respuesta a las críticas, se comprometió públicamente a rendir cuentas de manera transparente: “Yo mismo me voy a encargar de mostrarles en las próximas horas qué vamos a hacer, el paso a paso con cada una de las donaciones que ustedes han depositado en esta iniciativa que hemos liderado nosotros”. Sin embargo, hasta el momento de esta publicación no se había informado de ninguna rendición de cuentas posterior, y el medio Infobae Colombia intentó contactar al congresista sin obtener respuesta. Mientras tanto, el presidente Abelardo de la Espriella ya había activado el Puesto de Mando Unificado y ordenado el despliegue de equipos de emergencia en los departamentos más afectados: Valle del Cauca, Caldas, Chocó y Risaralda, donde la ayuda oficial aún intenta llegar a las comunidades más apartadas.










