La Secretaría de Movilidad de Bogotá, liderada por Claudia Díaz, reveló que la instalación de 164 resaltos parabólicos en corredores principales de la ciudad y 26 adicionales en tramos intermedios y locales ha salvado nueve vidas y reducido en más del 45 por ciento las lesiones entre peatones, ciclistas y motociclistas vulnerables, según el balance oficial hasta el 31 de octubre. Estas elevaciones curvas en las vías, diseñadas con rigor técnico y acompañadas de señalización adecuada y jornadas informativas, superan la meta inicial de 150 unidades prevista para 2025 y se concentran en zonas de alto flujo vehicular y riesgo, como avenidas Guayacanes, Villavicencio y Boyacá, con el objetivo de moderar la velocidad y proteger a los usuarios más expuestos.
En corredores clave como la avenida Guayacanes, entre la calle 34A sur y la avenida Villavicencio, donde los resaltos llevan un año operando, no se ha registrado ningún fallecido, las lesiones vulnerables bajaron un 50 por ciento y el exceso de velocidad nocturno se redujo del 37 al 10 por ciento, con proyecciones de salvar seis vidas al año y evitar 19 lesionados. En la avenida Villavicencio, entre carreras 38 y 48, con seis meses de implementación, también cero muertes, una caída del 74 por ciento en lesionados y un 96 por ciento de cumplimiento de límites de velocidad, estimando tres vidas salvadas anualmente y 28 menos heridos. La avenida Boyacá, en el tramo de carreras 24 a 33 durante cuatro meses, mantiene cero fallecidos y un 90 por ciento de acatamiento, proyectando igual impacto de tres vidas y 28 lesionados evitados al año, mientras que en el tramo norte de Boyacá, desde la Autopista Sur hasta la calle 11A Bis con un mes de uso, las lesiones bajaron un 50 por ciento con 94 por ciento de cumplimiento, anticipando 13 vidas salvadas y 247 menos heridos por año.
Resultados que confirman el impacto transformador
Globalmente, el 90 por ciento de los conductores respeta los límites de velocidad sin generar incremento en la congestión vehicular, gracias a la articulación con el Instituto de Desarrollo Urbano y la Unidad de Mantenimiento Vial, que fortalecieron el diseño, construcción y operación. Los resaltos parabólicos, elevaciones curvas que permiten reducir la velocidad a 50 kilómetros por hora de manera segura sin vibraciones ni ruido excesivo, se ubican estratégicamente cerca de colegios, hospitales y zonas residenciales de alto riesgo, respondiendo a más de 300 solicitudes de barrios y incorporando inquietudes ciudadanas en jornadas informativas.
“Tomamos una decisión transformadora para la movilidad en Bogotá: gestionar la velocidad con medidas integrales, rigor técnico, basadas en datos y evidencia, y pensadas con el firme propósito de proteger la vida de la ciudadanía. Los resultados demuestran que vamos por el camino correcto. Hoy, con certeza, podemos decir que, con los resaltos ya estamos salvando vidas”.
Claudia Díaz, secretaria de Movilidad
El plan continúa con 37 resaltos adicionales que proyectan salvar ocho vidas al año, y a dos años se intervendrán los 50 kilómetros más peligrosos de la ciudad, donde ocurre uno de cada cuatro fallecimientos viales, consolidando esta estrategia como un modelo efectivo de seguridad vial en la capital.











