Autoridades colombianas, en coordinación con Interpol y una agencia estadounidense, rescataron este 23 de noviembre a 17 menores de la controvertida secta Lev Tahor en un hotel de Yarumal, Antioquia, tras una denuncia realizada por un sobreviviente que alertó sobre su sobrino. El operativo, liderado por Migración Colombia y el Gaula, permitió identificar además a 26 personas más en el lugar, en el marco de sospechas por trata de personas, abuso infantil y otras violaciones. Gloria Arriero, directora de Migración Colombia, confirmó la acción que respondió a una circular amarilla de Interpol y un informe de la agencia norteamericana, mientras los menores, de nacionalidades guatemaltecas y canadienses provenientes de Guatemala, Estados Unidos y Canadá, presentan alertas internacionales.
La secta había llegado a Colombia a finales de octubre, con un grupo que entró por Cartagena desde Panamá y otro por Medellín vía Miami, burlando los controles migratorios ante la falta de alertas previas. Los rescatados fueron trasladados al Centro Facilitador de Servicios Migratorios en Medellín, con posibilidad de ser enviados a Estados Unidos, en un contexto de preocupación por el intento de la organización de establecerse en el país como posible refugio para extremistas.
Historia de expulsiones y condenas de Lev Tahor
Lev Tahor, fundada en Israel en los años 80 por Shlomo Helbrans, ha sido expulsada de varios países por graves irregularidades: en Estados Unidos por una condena por secuestro en 1990, en Canadá por negligencia infantil, y más recientemente en Guatemala y México. Su líder actual, Nachman Helbrans, fue condenado en 2021 por secuestro y explotación sexual infantil. En diciembre de 2024, autoridades guatemaltecas rescataron a 160 niños de la secta, sumando ahora estos 17 casos en Colombia que destacan la persistencia de sus prácticas extremas.
Entre sus costumbres se encuentran una dieta kashrut radical que limita los alimentos a los preparados por ellos mismos, excluyendo pollos, huevos, arroz y vegetales de hoja; vestimenta completamente negra para las mujeres y sombreros con barbas para los hombres; prohibición total de tecnología y una educación exclusivamente religiosa en el hogar, lo que ha generado múltiples denuncias internacionales.
“Ellos tienen ideas contrarias a los principios básicos que promueve el judaísmo. Es un grupo que no reconocemos. Si hubieran querido entrar a nuestra sinagoga, no pasan de la puerta”
Rabino Boaz David Fariñas Eisenberg, Comunidad Judía Darkei Torah en Medellín
La comunidad judía colombiana ha rechazado cualquier vínculo con Lev Tahor, y Marcos Peckel, su representante, celebró el operativo como un paso firme contra estas prácticas. Esta noticia, basada en reportes de Semana, BBC y Reuters, subraya la vigilancia internacional sobre la secta y alerta sobre los riesgos de que Colombia se convierta en destino para grupos radicales, reforzando la necesidad de fortalecer los mecanismos migratorios ante denuncias como la de este sobreviviente que impulsó la intervención oportuna.

















