Clark Andrews Shimeall, un ciudadano estadounidense, fue rescatado exitosamente tras permanecer cerca de 20 horas atrapado a 3.059 metros sobre el nivel del mar en la Sierra Nevada de Santa Marta, donde sufrió deshidratación e insuficiencia pulmonar severa debido a la exposición prolongada a condiciones extremas. La emergencia, reportada por el Consulado de Estados Unidos el viernes 13 de febrero de 2026, movilizó una operación coordinada entre la Gobernación del Magdalena, liderada por la gobernadora Margarita Guerra, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército Nacional, los hospitales San Rafael de Fundación y Julio Méndez Barreneche de Santa Marta, el Ministerio de Salud y las comunidades indígenas, culminando en una evacuación aeromédica en helicóptero Huey II pese a las adversas condiciones meteorológicas.
Las comunidades indígenas localizaron al excursionista y lo trasladaron por senderos seguros hasta un punto accesible, donde el Comando Aéreo de Combate No. 3 lo medicó de inmediato. Posteriormente, el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias coordinó su traslado a Nabusimake y luego al Hospital Julio Méndez Barreneche, ingresándolo a la Unidad de Cuidados Intensivos para una atención integral. El operativo, que demandó más de 20 horas de labor intensa, destacó el rol clave de la Fuerza Aeroespacial Colombiana en superar los desafíos climáticos a una altura aproximada de 10.000 pies.
Respuesta inmediata de las autoridades
Desde el momento en que se conoció la situación de salud del ciudadano norteamericano en la Sierra Nevada de Santa Marta, la Gobernación del Magdalena inició una articulación con el Ejército Nacional, el Hospital San Rafael, el Hospital Julio Méndez, su gabinete departamental, el Ministerio de Salud y la Fuerza Aeroespacial Colombiana para efectuar el rescate.
“Debido a los edemas pulmonares que presentaba actuamos rápidamente con el apoyo del Hospital San Rafael de Fundación, con el Universitario Julio Méndez, con la Fuerza Aeroespacial, el Ministerio de Salud, y todo el gabinete y podemos decir que lo logramos, rescatamos a este ciudadano”
Margarita Guerra, gobernadora del Magdalena
Alerta de las comunidades indígenas
El incidente reaviva el debate sobre el acceso de turistas a zonas sagradas indígenas sin guías autorizados ni registros turísticos adecuados, una práctica que las comunidades kogui consideran ilegal e irresponsable, ya que ingresan con guías informales y solo se percatan de las tragedias cuando requieren rescates masivos con helicópteros.
“La gente está ingresando al territorio con guías informales, sin registros turísticos ni bitácoras, y solo nos damos cuenta cuando ya ocurrió una tragedia y hay que movilizar incluso helicópteros para rescatar a personas que están haciendo una actividad completamente ilegal. Esto no es un paseo, es un territorio sagrado, el más sagrado para nuestra cultura, y además es un lugar único en el planeta, la única montaña nevada a la orilla del mar y una de las mayores fuentes de agua”
Hans Valero, miembro de la comunidad Kogui del Magdalena
Valero advirtió además que si se permite la continua subida de visitantes que dejan basura, hacen fogatas y pisotean el suelo sagrado, el deterioro ambiental será cada vez más acelerado en esta región única.















