En medio de las labores de rescate tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto de 2026, un nuevo y desalentador episodio se registró en Pereira. Samuel Montoya, un rescatista voluntario, denunció el hurto de su motocicleta mientras participaba en la búsqueda de personas atrapadas entre los escombros en el barrio Providencia. El vehículo, una NCA de color azul, modelo 2008 y placa QUL50A, fue sustraído durante la madrugada del miércoles 12 de agosto, en medio del caos posterior al sismo. “Cuando ya amaneció y pasó todo lo que tenía que pasar, hicimos lo posible. Vengo a buscar mi moto y mi moto no está. Se la llevaron. No sé a qué hora ni en qué momento”, declaró Montoya, visiblemente afectado por lo ocurrido.
El rescatista, que depende de su motocicleta tanto para su movilidad diaria como para continuar con las labores de asistencia a los damnificados, calificó el hecho como una muestra de deshonestidad. “Me parece muy deshonesto de las personas que alguien que esté tratando de ayudar a los demás le hagan eso. Eso no se le hace a alguien que está tratando de ayudar a las personas más damnificadas que en ese momento lo están necesitando”, expresó con indignación. La denuncia fue difundida inicialmente a través de las cuentas de redes sociales “Pereira en vivo/X” y “@ColombiaOscura/X”, donde rápidamente generó reacciones de solidaridad y también de indignación entre los usuarios.
Saqueos y hurtos se multiplican en zonas afectadas
El robo denunciado por Montoya no es un caso aislado. Desde el mismo 10 de agosto, múltiples víctimas del terremoto han reportado saqueos y hurtos tanto en Pereira como en Cali, una de las ciudades más golpeadas por el sismo. En Cali, videos difundidos por el creador de contenido Juan Felipe Marín muestran a personas retirando objetos de una zona afectada, incluyendo alcancías llenas de monedas. “Hasta las alcancías se estarían llevando”, comentó un usuario tras ver las imágenes. Las reacciones en redes sociales reflejan la frustración ciudadana: “No tienen nada de misericordia”, escribió una persona, mientras que otro usuario llegó a sugerir, en un tono claramente exaltado, “correcto momento para darle de baja a unas rata asquerosa de esas y pasarlo como víctima del terremoto”. También se filtraron comentarios de tinte político, como el de un usuario que afirmó: “Esos son los desagradables petristas caleños. Roban, vándalos, y le tiran piedras al Alcalde. Ser petrista es tener una condición mental enferma”. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado detenciones ni han identificado a los responsables de estos actos.
Refuerzo militar para contener la ola de saqueos
Ante la creciente inseguridad en las zonas afectadas, las autoridades han tomado medidas. En Cali, un total de 1.400 uniformados del Ejército Nacional fueron desplegados para patrullar 40 áreas estratégicas, con el objetivo de evitar nuevos saqueos y proteger a la población que aún se encuentra en refugios temporales. El caso de Samuel Montoya, sin embargo, deja en evidencia que la solidaridad de los voluntarios puede verse vulnerada incluso en los momentos más críticos. Quienes tengan información sobre el paradero de la motocicleta NCA azul, placa QUL50A, pueden comunicarse al WhatsApp 313 60 98 928. Montoya espera que, con la ayuda de la comunidad, pueda recuperar su vehículo y seguir ayudando a quienes más lo necesitan.










