Las reservas probadas de petróleo y gas en Colombia cerraron 2025 con una caída real que expone la fragilidad del sector. La leve mejora en la autosuficiencia aparente —que pasó de 7,2 a 7,4 años para el crudo y se mantuvo en 5,9 años para el gas, el nivel más bajo desde 2009— obedeció exclusivamente a una menor producción y no a la incorporación de nuevos hallazgos, según el informe anual de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) presentado con el respaldo de la Cámara Colombiana de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol), la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Energía y Tecnologías Afines (Acipet) y la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía (ACGGP).
Al cierre del año, las reservas probadas de petróleo sumaron 2.020 millones de barriles, una caída del 0,73% frente a 2024, mientras que las de gas se desplomaron un 16,8% hasta los 1.717 gigapiés cúbicos. La producción de crudo fue de 272 millones de barriles en 2025, frente a 283 millones del año anterior, y la de gas cayó de 351 a 290 gigapiés cúbicos. De haberse mantenido el ritmo de extracción de 2024, la autosuficiencia petrolera habría sido de solo 7,1 años y la de gas, de apenas 4,9 años.
Las incorporaciones de crudo totalizaron 257 millones de barriles, un 13,8% menos que en 2024, y el índice de reposición de petróleo bajó de 105,3% a 94,5%, lo que significa que por cada barril extraído solo se repuso 0,94 barriles. La situación es más crítica para el gas, con desincorporaciones netas por revisiones técnicas de 125 gigapiés cúbicos y un índice de reposición negativo del 20%, cuando el año anterior había sido positivo de 12%. Los descubrimientos de nuevas reservas de petróleo apenas alcanzaron 4 millones de barriles, una cifra irrisoria frente al promedio histórico de 85 millones registrado entre 2012 y 2018.
Exploración estancada y barreras estructurales
El número de pozos exploratorios perforados en 2025 fue de apenas 45, muy por debajo de los 110 a 130 anuales que se ejecutaban entre 2010 y 2014. Desde 2021 no se han realizado nuevas rondas para asignar bloques de exploración, y varias multinacionales han reducido o cerrado operaciones, suspendiendo contratos. Sergio Cabrales, experto en temas energéticos, señaló que “los extensos trámites ambientales, las consultas previas y los conflictos sociales han retrasado durante años la ejecución de los proyectos, incrementando sus costos y reduciendo su viabilidad económica”. En la misma línea, Flover Rodríguez, director ejecutivo de la ACGGP, advirtió que “el desafío que enfrenta el país es lograr que los descubrimientos avancen hacia etapas de desarrollo que generen empleo, regalías e ingresos fiscales”.
«Los extensos trámites ambientales, las consultas previas y los conflictos sociales han retrasado durante años la ejecución de los proyectos, incrementando sus costos y reduciendo su viabilidad económica»
Sergio Cabrales, experto en temas energéticos
«El desafío que enfrenta el país es lograr que los descubrimientos avancen hacia etapas de desarrollo que generen empleo, regalías e ingresos fiscales»
Flover Rodríguez, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía (ACGGP)
Frente al panorama, Nelson Castañeda, presidente de Campetrol, propuso reactivar la exploración, aumentar el recobro de los yacimientos existentes, acelerar los proyectos costa afuera y avanzar en yacimientos no convencionales. Por su parte, Oscar Rincón, director de Acipet, planteó la necesidad de crear mecanismos institucionales para superar los obstáculos ambientales y sociales que frenan la actividad. La caída del precio del petróleo Brent a 69,1 dólares por barril en 2025 —un 14,2% menos que los 80,5 dólares de 2024— y los efectos de la reforma tributaria de 2022, que redujo la rentabilidad del sector, también influyeron en la contracción de la inversión.
Ecopetrol concentra el 82% de la producción y el 88% de las reservas del país, lo que evidencia una alta dependencia de la empresa estatal. En cuanto a los recursos contingentes, que son hallazgos pendientes de desarrollar, el gas en categoría 3C asciende a 10.540 gigapiés cúbicos —el 74,5% ubicado en costa afuera del Caribe—, mientras que los de petróleo suman 2.404 millones de barriles, de los cuales el 56% se encuentra bloqueado por contingencias ambientales y sociales. Las reservas probadas de gas natural se han reducido cerca del 70% en los últimos 13 años, una señal de alarma para la seguridad energética del país. Sin un cambio de rumbo en la política de exploración y producción, la ventana de autosuficiencia seguirá cerrándose.












