En un partido cargado de tensión y oportunidades desperdiciadas, Independiente Santa Fe y River Plate igualaron 0-0 este miércoles 19 de agosto en el estadio El Campín de Bogotá, en la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026. El resultado, que la prensa argentina calificó como un «empate de oro» para el conjunto dirigido por Eduardo «Chacho» Coudet, dejó una sensación agridulce en el equipo colombiano, que dominó gran parte del trámite pero careció de puntería. Nahuel Bustos, delantero de Santa Fe, fue protagonista por las oportunidades que generó, pero también por las que falló: estrelló dos remates en los postes durante el primer tiempo y falló un mano a mano en el segundo, en una noche que, según Clarín, «recordará por largos días». Con este marcador, la llave quedó totalmente abierta de cara al partido de vuelta, que se disputará el 26 de agosto en el estadio Monumental de Buenos Aires.
El partido tuvo un inicio vertiginoso. River Plate avisó en los primeros segundos con un cabezazo de Lautaro Rivero que fue despejado por el arquero Weimar Asprilla, pero pronto Santa Fe tomó el control. La presión del equipo de Pablo Repetto se hizo sentir especialmente por el costado izquierdo, donde Hugo Rodallega, a sus 41 años, demostró una notable agilidad y capacidad de pivoteo que inquietó a la defensa visitante. Sin embargo, la falta de contundencia en el área rival volvió a ser el talón de Aquiles de los locales. Una pausa de hidratación en el primer tiempo marcó un punto de inflexión en el partido, y no solo por lo futbolístico: el técnico Coudet descargó una catarata de indicaciones sobre Rafael Borré, ante la falta de efectividad en ataque, y el delantero le respondió con un claro «basta, basta, calmate», una escena captada por el comentarista de campo Nicolás Distasio y que desde el banco de River definieron como un «duelo dialéctico». Tras ese instante, el partido se equilibró, pero Santa Fe siguió generando peligro.
La noche de los palos para Santa Fe
Nahuel Bustos fue, sin duda, el jugador más desafortunado de la noche. A los 41 minutos del primer tiempo, estrelló su segundo remate en el travesaño, luego de que el arquero Santiago Beltrán ya le hubiera negado el gol en una acción a quemarropa. En el segundo tiempo, la historia se repitió: Bustos encaró a Beltrán en un mano a mano, intentó picarla y la pelota terminó en el techo del arco, en una jugada que pudo haber cambiado el destino de la serie. Según Infobae Argentina, el guardameta de River se lució para rechazar ese disparo, mientras que Clarín destacó que la acción surgió «después de un control largo de Rivero, que tuvo otra jornada con altibajos». Sobre el final, a los 88 minutos, Franco Fagúndez casi rompe el empate con un cabezazo que se fue apenas por encima del travesaño, en la última gran oportunidad para un Santa Fe que mereció más que el empate.
«Sufriendo, pidiendo la hora, con los palos de aliados, con Nicolás Otamendi como líder y jugando mal, River consiguió un empate que se presume de oro en su visita a Bogotá. Fue 0-0 y todo se definirá la semana que viene en el Monumental».
Clarín, Argentina
River Plate, por su parte, optó por una estrategia claramente defensiva, especialmente en el segundo tiempo, donde ni siquiera apostó por los contragolpes. Según Clarín, «cada vez que un futbolista de la visita tomó la pelota, buscó que le cometieran falta para hacer pasar el tiempo. A eso se resumió la idea: a mirar el reloj». El equipo de Coudet alternó entre la búsqueda de Borré con pelotas largas y el retroceso de Lázaro Correa para armar juego, pero la falta de conexión en ataque fue evidente, sobre todo porque Borré, como señaló La Nación, «sigue sin estar fino, se atropella con la pelota y empeora jugadas». Además, el equipo no pudo inscribir a Santiago Beltrán en la plantilla de la Sudamericana, un dato que complica aún más su panorama ofensivo. A pesar de todo, el empate sin goles es considerado un gran negocio para el Millonario, que define la serie en su casa sin desventaja, aunque consciente de las falencias mostradas. La serie entre dos equipos que ya se enfrentaron en la final de la Recopa Sudamericana 2016 y en Copa Libertadores promete emociones fuertes en el Monumental.










