Un nuevo hecho de violencia sacudió la región del oriente del Cauca, donde sujetos armados instalaron un retén ilegal en la vía que conecta a los municipios de Inzá y La Plata, en el sector Puente Valencia. Los delincuentes, que vestían prendas alusivas al ELN —aunque las autoridades no han confirmado oficialmente su pertenencia a esa guerrilla—, detuvieron varios vehículos, pintaron grafitis en algunos de ellos y finalmente se apoderaron de una camioneta perteneciente a la Unidad Nacional de Protección (UNP).
Este atraco se convierte en el segundo asalto contra la UNP en menos de veinticuatro horas, lo que enciende las alarmas sobre la vulnerabilidad de los funcionarios y líderes sociales que transitan por los corredores viales del departamento. El primer robo ocurrió en la vía Panamericana, kilómetro 104, jurisdicción de Mercaderes (Cauca), donde una camioneta blindada Toyota TXL modelo 2020, nivel 3A, con placas GCR-447, fue sustraída por un grupo armado que obligó a descender a un líder social protegido y a sus escoltas. En esa acción, los agresores también se llevaron dos chalecos balísticos y varios teléfonos celulares, aunque no lograron hurtar el armamento asignado al personal de seguridad.
Disputa territorial en el nororiente del Cauca
Los hechos ocurren en un contexto de persistente enfrentamiento entre grupos armados ilegales que se disputan el control de rutas estratégicas en la región. En los corredores viales afectados operan estructuras como el frente Carlos Patiño y el frente Manuel Vásquez Castaño, ambos del ELN, así como disidencias de las antiguas FARC. Esta pugna por el dominio territorial ha generado un clima de zozobra entre los habitantes de municipios como Inzá y Páez, quienes denuncian restricciones a la movilidad y el temor constante a sufrir actos similares.
Las autoridades han iniciado investigaciones para recuperar los vehículos robados y establecer la identidad de los responsables. Hasta el momento no hay una atribución oficial sobre los perpetradores, pero se presume que tras los ataques estarían los mismos grupos que han intensificado sus acciones en la zona. La comunidad espera que los operativos permitan dar con el paradero de los automotores y frenar la ola de inseguridad que azota a los corredores que conectan al Cauca con el Huila.












