En un acto solemne realizado en el municipio de Piedras, Tolima, la Sociedad de Activos Especiales (SAE) transfirió de manera definitiva la finca Buenavista, de 280 hectáreas y con un avalúo superior a los 1.827 millones de pesos, al Ministerio de Defensa. Esta entrega se formalizó mediante la Resolución 02 del 6 de enero de 2026, cambiando su condición jurídica de provisional a definitiva para uso exclusivo del Batallón de Instrucción, Entrenamiento y Reentrenamiento (Biter) número seis del Ejército Nacional. La ceremonia fue encabezada por el presidente Gustavo Petro, la directora de la SAE Amelia Pérez Parra, el coronel Arnold Pérez, comandante de la Sexta Brigada, y altos mandos del Ejército Nacional.
El predio, que ahora será administrado por el Ministerio de Defensa con fines de entrenamiento militar, representa un paso clave para consolidar la seguridad jurídica, la estabilidad institucional y el uso estratégico en la región central del país. Esta transferencia cierra un ciclo legal que se extendía por más de tres décadas, resignificando un espacio antes asociado a la ilegalidad en un bastión de legitimidad estatal y operatividad militar.
Cierre de un largo proceso tras incautación en los años 90
La finca Buenavista fue incautada en 1994, cuando funcionaba como un laboratorio de cocaína vinculado a Henry Loaiza, alias “el Alacrán”. Desde ese momento, había sido destinada de forma provisional a fines militares, pero la resolución reciente pone fin a esa temporalidad y fortalece la presencia del Ejército en el área.
«Si no se es digno, ¿cómo pelear por la libertad? ¿Cómo decirles a otros y otras que luchen por la libertad o que luchen por la bandera, que significa lo mismo, si uno mismo es un esclavo? No se puede pedir la liberación de los esclavos cuando uno mental, espiritual o físicamente es un esclavo. Y por eso, buena parte de la atención que he prestado a las Fuerzas Militares, a la Fuerza Pública en general de Colombia, es rescatar la dignidad».
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Durante el evento, el mandatario enfatizó la importancia de esta entrega al afirmar que «ahora lo que tenemos es que hacer vida», subrayando el compromiso con la dignidad de las Fuerzas Armadas.
«La entrega del predio brinda seguridad jurídica, estabilidad institucional y continuidad en el uso estratégico del inmueble».
Coronel Arnold Pérez, comandante de la Sexta Brigada
Con esta acción, el Gobierno Nacional no solo asegura el destino definitivo del inmueble, sino que también refuerza la capacidad operativa del Ejército en una zona clave, transformando un legado de narcotráfico en un símbolo de soberanía y entrenamiento militar profesional.











