La Sociedad de Activos Especiales (SAE), bajo la presidencia de Amelia Pérez Parra, concretó este jueves 8 de enero de 2026 la venta de la icónica finca La Manuela, propiedad que alguna vez perteneció al narcotraficante Pablo Escobar, ubicada en Guatapé, Antioquia, a orillas de la represa El Peñol. La subasta se adjudicó por 7.700 millones de pesos, un valor inferior al comercial estimado en más de 9.000 millones, para un terreno que supera los 7.000 metros cuadrados y que fue recuperado del narcotráfico con el fin de generar recursos legales para el Estado colombiano.
Esta transacción marca el fin de tres décadas de abandono para La Manuela, una propiedad intervenida por las autoridades dos años después de un ataque con explosivos perpetrado por el grupo Los Pepes el 17 de febrero de 1993, cuando aún se encontraba en construcción. Pablo Escobar nunca llegó a visitarla, pero su historia ligada al capo del Cartel de Medellín la convirtió en un atractivo turístico, mantenida en ruinas durante 32 años y rodeada de leyendas que ahora revive su venta, cuyo uso futuro por parte del comprador permanece desconocido.
Mitos y leyendas que persisten alrededor de la finca
La Manuela ha sido escenario de innumerables relatos sobre caletas ocultas con dinero y joyas, que han motivado búsquedas por parte de visitantes a lo largo de los años, incluyendo una afirmación no confirmada en abril de 2023 por un grupo de jóvenes que supuestamente hallaron anillos y monedas. También se habla de una extensa red de túneles secretos que nunca han sido descubiertos en exploraciones realizadas, y de una caleta en la piscina principal que no ha sido inspeccionada en más de 30 años, alimentando mitos sobre presencias paranormales y tesoros escondidos.
“Cada bien que logramos recuperar y comercializar representa una victoria del Estado sobre el crimen. Lo que antes fue adquirido con dinero del narcotráfico, hoy se transforma en recursos legales que benefician a las y los colombianos y permiten cerrar ciclos de violencia con dignidad y transparencia”
Amelia Pérez Parra, presidenta de la SAE
La confirmación oficial de la subasta proviene directamente de la SAE, con imágenes y detalles adicionales sobre el estado de la propiedad reportados por Colprensa, mientras que guías turísticos de Guatapé han sido la fuente principal de los relatos históricos y las anécdotas populares. Esta venta no solo transforma un símbolo del pasado violento en un activo productivo, sino que invita a reflexionar sobre cómo Colombia cierra capítulos de su historia con mecanismos transparentes y legales.

















