Salcedo culpa a clubes por violencia en estadios y dice que no se necesitan más leyes

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El representante a la Cámara por el Partido de la U, Víctor Manuel Salcedo, responsabilizó a los clubes de fútbol colombiano por la violencia generada por las barras bravas, al tiempo que sostuvo que la aplicación de la ley existente es suficiente para sancionarla. Las declaraciones se dieron tras los graves incidentes ocurridos el sábado 22 de agosto de 2026 en el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, durante el partido entre Santa Fe y América de Cali, válido por la fecha 6 de la Liga BetPlay.

Una batalla campal entre hinchas en el campo de juego provocó la suspensión del encuentro por espacio de 30 minutos, evidenciando el ingreso de armas cortopunzantes a las tribunas y la falta de control sobre las barras bravas. Las autoridades impusieron 8 comparendos por la invasión al terreno de juego, mientras que el debate sobre la seguridad en los estadios se instaló con fuerza en la agenda pública.

“Hay que hacer cumplir la ley”

Salcedo fue enfático al señalar que no se requieren nuevas normas para enfrentar la violencia en los escenarios deportivos, sino voluntad para aplicar la Ley 1445 del 12 de mayo de 2011, que establece compromisos como la identificación biométrica de hinchas. “Aquí no hay que legislar más, aquí hay que hacer cumplir la ley (…) la ley está, hay que hacerla cumplir”, afirmó el congresista. En su intervención, Salcedo también criticó la disparidad en los controles de ingreso a los estadios, señalando que las requisas para el público general son más estrictas —“casi que entramos en pelota”— mientras que en las tribunas populares se encuentran armas, droga y pólvora.

«El problema no es de plata, el problema es de voluntad»

Víctor Salcedo, representante a la Cámara

En la misma línea, el representante apuntó directamente contra la dirigencia de los clubes: “Les regalan las boletas, les dan descuentos especiales para que vuelvan eso un desorden”. Para Salcedo, la responsabilidad recae en quienes administran las instituciones deportivas, que han permitido que las barras bravas actúen sin el control requerido.

La postura de la Dimayor

Por su parte, el presidente de la Dimayor, Carlos Mario Zuluaga, reconoció que los equipos terminan pagando las consecuencias de estos episodios de violencia, pero pidió mayor apoyo de las autoridades locales para prevenir nuevas tragedias. “Es lamentable que realmente los equipos sean siempre los que, lógicamente, tienen que pagar las consecuencias”, declaró Zuluaga, quien agregó: “Estamos dispuestos a asumir nuestra responsabilidad, pero necesitamos más colaboración de parte de las autoridades locales”.

La Dimayor solicitó específicamente que alcaldías, gobernaciones y la Policía refuercen los operativos para requisar los camiones que llegan con elementos peligrosos a los estadios, una medida que consideran clave para evitar el ingreso de armas y otros objetos prohibidos. Mientras tanto, el debate sobre la seguridad en el fútbol colombiano continúa abierto, con dos posiciones claras: la de quienes piden más control sobre los clubes y la de quienes reclaman una mayor presencia estatal en los alrededores de los escenarios deportivos.

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