Independiente Santa Fe enfrenta un duro revés económico al haber vendido apenas 2.100 abonos para el primer semestre de 2025, cifra que el periodista Miguel París calificó como un fracaso rotundo este 10 de enero, a pocos días de la fecha límite del 17 de enero. La situación se agrava por una campaña en redes sociales impulsada por hinchas que llaman a abstenerse de adquirirlos, en rechazo a la gestión del club bogotano, cuyo plan de abonos fue anunciado en enero de 2026 para los partidos en el Estadio El Campín.
Los precios de los abonos oscilan entre 457.000 pesos para los antiguos abonados y desde 518.000 pesos hasta más de un millón para los nuevos, sin incluir los tres encuentros de local en la Copa Libertadores, que se suman a los nueve de la Liga BetPlay. Esta estructura tarifaria, junto a la falta de atractivos deportivos, ha desmotivado a la afición, especialmente tras las salidas del entrenador Jorge Bava y el jugador Harold Santiago Mosquera, ambos ahora en Cerro Porteño, sin renovaciones ni fichajes de peso que ilusionen.
Descontento por la falta de refuerzos y logros recientes
A pesar de haber ganado la Liga BetPlay en el primer semestre de 2025 y aunque eliminado en los cuadrangulares de finalización, Santa Fe arrastra críticas por su paupérrima ventana de transferencias. Solo se confirmaron Helibelton Palacios como agente libre, Kilian Toscano, Luis Palacios y Franco Fagúndez cedidos, además de Nahuel Bustos también a préstamo. En negociación permanecen dos extremos y un zaguero central, mientras que la intentona por Yerson Candelo se cayó por desacuerdos contractuales tras un anuncio prematuro.
El club se prepara para competir en la Copa Libertadores, la Liga BetPlay y la Superliga, pero el boicot podría traducirse en gradas vacías en El Campín, reflejando el malestar de una hinchada que exige mayor ambición para revertir este panorama desolador.

















