Independiente Santa Fe visitará este jueves 30 de julio al Caracas FC en el Estadio Metropolitano de Cabudare, en Barquisimeto, Venezuela, para disputar el partido de vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa Sudamericana 2026. El conjunto cardenal llega con una ventaja de 2-0 tras la ida disputada el 23 de julio en Bogotá, donde los goles de Hugo Rodallega y Franco Fagúndez le dieron un importante margen al equipo colombiano. El encuentro está programado para las 7:30 p.m. (hora Colombia) y definirá al clasificado a los octavos de final del torneo de Conmebol, donde ya espera River Plate de Argentina.
La serie pinta cuesta arriba para el conjunto venezolano, que además arrastra una particular desventaja fuera de la cancha: la Liga FUTVE se encuentra suspendida desde el pasado 24 de junio debido a una serie de sismos que afectaron al país, y solo se reanudará el 31 de julio, un día después de este compromiso internacional. Esto significa que Caracas FC no ha tenido ritmo de competencia oficial durante más de un mes, un factor que podría pesar en su rendimiento físico y táctico. En el partido de ida, el equipo caraqueño mostró una imagen discreta en ataque, generando solo una oportunidad clara de gol a través de Robert Hernández, quien fue su jugador más destacado.
Santa Fe dosifica fuerzas y sueña con River Plate
Del otro lado, Santa Fe llega con la tranquilidad de la ventaja, pero también con la urgencia de cerrar la serie sin sobresaltos. El entrenador decidió reservar a varios titulares el fin de semana en la Liga BetPlay 2026-II, lo que derivó en una derrota por 2-1 frente a Águilas Doradas. El equipo bogotano confía en la experiencia de su capitán Hugo Rodallega, quien abrió el marcador en la ida, y en la velocidad del uruguayo Franco Fagúndez, que ingresó desde el banco para sentenciar el 2-0. La transmisión del partido estará a cargo de DirecTV Sports para Colombia.
El panorama es claro: Santa Fe necesita administrar su renta de dos goles, mientras que Caracas está obligado a remontar para evitar la eliminación y, de paso, ilusionarse con un cruce de octavos ante River Plate, uno de los grandes del continente. La cita en Cabudare definirá si el conjunto cardenal sigue vivo en el torneo o si el fútbol venezolano dice adiós a su representante.












