El expresidente Juan Manuel Santos, premio Nobel de Paz, hizo un llamado directo al presidente electo Abelardo de la Espriella durante la instalación del Congreso Internacional “10 años del Acuerdo de Paz: Entre la Firma y la Realidad”, para que la implementación del Acuerdo Final de Paz se convierta en una política de Estado y no dependa de los vaivenes de un solo gobierno. Santos rechazó de manera tajante las críticas que vinculan el pacto firmado en 2016 con el fortalecimiento de grupos armados, calificándolas de falsas y asegurando que el verdadero problema ha sido la falta de desarrollo integral de sus compromisos.
El exmandatario intervino en el evento académico en respuesta a los anuncios previos de De la Espriella, quien ha planteado una reestructuración profunda de la política de paz, incluyendo la eliminación de la Unidad de Implementación del Acuerdo Final y la figura del Alto Comisionado para la Paz, con el objetivo de priorizar estrategias de seguridad. Santos fue contundente al afirmar que el acuerdo no tiene ninguna responsabilidad en la proliferación de disidencias o bandas criminales, y que quienes lo señalan están desconociendo la realidad.
Defensa del acuerdo frente a las críticas
En sus declaraciones, el expresidente subrayó que el Acuerdo de Paz no creó las disidencias ni fortaleció a las bandas criminales, como se ha sugerido en algunos sectores. “Eso es absolutamente falso. El acuerdo no creó las disidencias ni fortaleció a las bandas criminales”, afirmó Santos, quien también señaló que culpar al pacto por el accionar de estas estructuras es un error deliberado. “Culpar al acuerdo por el accionar de estas estructuras es desconocer deliberadamente la realidad, y sobre todo ignorar que lo que permite cerrarle el paso a esos grupos es precisamente implementarlo, no sabotearlo ni debilitarlo”, agregó.
“El fracaso no es del acuerdo, es de quienes han impedido que se implemente de manera integral”
Juan Manuel Santos, expresidente y premio Nobel de Paz
El llamado de Santos se produce en un momento clave, a pocos días de la toma de posesión de Abelardo de la Espriella, programada para el próximo 7 de agosto. El expresidente insistió en que el Acuerdo Final de Paz debe ser respetado como una política de Estado, independientemente de quién ocupe la Casa de Nariño, y que su implementación es la única vía para cerrar el paso a los grupos armados que aún operan en el país. La noticia se encuentra en desarrollo, mientras se espera la reacción oficial del presidente electo ante estas declaraciones.












