El sargento retirado Alexander Chala ha denunciado graves irregularidades en la adjudicación del Contrato No. 006-DIADQ-INTR-2025, valorado inicialmente en más de 46.000 millones de pesos y con una adición presupuestal de 20.000 millones, alcanzando un total superior a los 66.000 millones, destinado al suministro de telas para uniformes del Ejército Nacional de Colombia. La unión temporal adjudicataria, conformada por Dismotos Patricia Mejía E.U. con un 45 por ciento de participación, SOS Capacitaciones, Suministro y Logística SAS con otro 45 por ciento, y Fabricato con el 10 por ciento restante, fue la única oferente en el proceso, lo que ha levantado sospechas sobre la transparencia y idoneidad de los participantes, especialmente considerando que Dismotos se dedica principalmente a la venta de repuestos de motos en su sede de Bogotá.
Chala, quien posee copias del contrato, pliegos, oferta económica y resolución de adjudicación, ha notificado formalmente a la Contraloría Delegada para las Fuerzas Militares y a la Procuraduría General de la Nación para que investiguen el caso. La denuncia apunta a la falta de experiencia en el sector textil militar de Dismotos y SOS, empresas que no cuentan con antecedentes en la comercialización de telas exclusivas para el Ejército, a diferencia de Fabricato, que sí posee un historial probado en la manufactura de textiles militares para esta institución. Además, se destaca la figura del mayor general Erik Rodríguez Aparicio, segundo comandante del Ejército Nacional, y de Angélica Verdel, viceministra de Estrategia y Planeación, en el contexto del proceso, junto con Henry Cortés, jefe de operaciones de SOS, quien ha sido recurrente en adjudicaciones internas del Ejército.
Preocupaciones por la idoneidad de las empresas adjudicatarias
En su visita a la sede de Dismotos Patricia Mejía E.U. en Bogotá, Chala verificó que la empresa se enfoca en la venta de partes de motos y actividades relacionadas con esa industria, sin evidencia de capacidad para manejar suministros textiles especializados. SOS, por su parte, integró la unión temporal apenas un mes antes de un contrato previo por 6.000 millones de pesos para kits de aseo a soldados, lo que refuerza las dudas sobre su expertise en el rubro textil. El sargento retirado cuestiona cómo estas compañías obtuvieron el 90 por ciento del contrato sin competencia real, sugiriendo posibles favoritismos en un proceso que involucra recursos públicos masivos para el Ejército Nacional.
“Es una empresa que, como te digo, su principal función es la venta de partes de motos y todo lo relacionado con esta industria, no de telas”.
Alexander Chala, sargento retirado
“Nunca hace referencia a ser encargada, de pronto, de comercializar este tipo de telas que son de uso exclusivo del Ejército Nacional”.
Alexander Chala, sargento retirado
Chala también alude a escándalos previos de Henry Cortés, afirmando que este ha cooptado el sistema de contratos internos del Ejército, lo que agrava las irregularidades señaladas.
“Es el que aparece en esta empresa. El hombre ha tenido unos escándalos grandísimos, pero coaptado todo el sistema de contratos al interior del ejército”.
Alexander Chala, sargento retirado (sobre Henry Cortés)
Esta denuncia llega en un momento en que el Ejército Nacional busca fortalecer su logística mediante contratos millonarios, pero pone en jaque la confianza en los procesos de contratación pública. Las autoridades notificadas tendrán ahora la responsabilidad de revisar la documentación entregada por Chala y determinar si hubo vicios en la adjudicación, asegurando que los recursos se destinen a proveedores idóneos para el beneficio de las tropas.

















