Satena confirmó este viernes que mantendrá operando la ruta Cúcuta-Ocaña, a pesar del trágico accidente aéreo ocurrido el 28 de enero en la zona de Catatumbo, Norte de Santander, donde un avión operado por Searca bajo fletamento de la aerolínea dejó 15 víctimas fatales, entre ellas 13 pasajeros y dos tripulantes. Durante una rueda de prensa en Ocaña, el mayor general Óscar Zuluaga Castaño, presidente de Satena, junto al presidente de Searca, Jorge Campillo, y Hugo Guerrero, secretario de Gobierno y alcalde encargado de Ocaña, reiteraron el compromiso con la conectividad regional, destacando que la aeronave HK-4709, un Beechcraft 1900, cumplía con todos los estándares de mantenimiento y aeronavegabilidad. El último contacto de la tripulación se registró entre Hacarí y La Playa de Belén, en una zona de difícil acceso donde fue localizada por campesinos.
El accidente generó conmoción en la región y activó de inmediato la intervención de las autoridades competentes, con investigaciones en curso para determinar las causas exactas. La aeronave, equipada con TAWS y tecnología adaptada a la topografía compleja, mantenía comunicaciones estándar con el tráfico aéreo y condiciones meteorológicas normales hasta su pérdida de radar. Searca, que en lo que va de 2025 ha realizado 7.014 vuelos en 25 rutas representando el 16,5% de la operación de Satena, acumula en los últimos siete años un historial impecable con 269.026 pasajeros transportados, 17.771 vuelos y 12.466 horas de vuelo sin incidentes graves. La ruta Cúcuta-Ocaña-Medellín, iniciada en marzo de 2025, lleva más de 10 meses de operación con 17.661 vuelos exitosos, piloteados por un capitán con más de 10.000 horas de vuelo y un copiloto con más de 7.000 horas.
Declaraciones de los directivos en rueda de prensa
En el encuentro con la prensa, los directivos enfatizaron la ausencia preliminar de factores externos en el siniestro y el apoyo incondicional a las familias de las víctimas, así como la disposición de Searca para entregar toda la documentación requerida a los investigadores. La responsabilidad de orden público en la zona recae en la Aeronáutica Civil, mientras Satena reafirma su apuesta por mejorar la infraestructura aeroportuaria regional para garantizar la seguridad y continuidad de los servicios.
«Hasta el momento no hay evidencia de factores externos o condiciones ajenas a la operación que hayan influido en el accidente”.
Óscar Zuluaga Castaño, presidente de Satena
“La comunicación de la tripulación con el tráfico aéreo fue estándar, toca dejar al equipo investigador que determine las causas del accidente”.
Óscar Zuluaga Castaño, presidente de Satena
“Estamos con ustedes y debemos mantener el contacto y toda la colaboración posible. Quiero pedir respeto por lo ocurrido”.
Jorge Campillo, presidente de Searca
Con este pronunciamiento, Satena busca transmitir confianza a los usuarios y comunidades del Catatumbo, subrayando que la operación de Searca siempre ha estado bajo estrictos estándares regulatorios en tripulación, mantenimiento e seguros, en medio de un contexto de total colaboración con las autoridades para esclarecer el suceso y fortalecer las rutas vitales para la región.















