Hombres fuertemente armados irrumpieron en un establecimiento comercial del corregimiento de Aguas Claras, en la zona rural de Ocaña, Norte de Santander, y secuestraron a Carlos Rodríguez sin que opusiera resistencia ni intervinieran las autoridades, convirtiéndose este en el sexto caso de secuestro registrado en la región del Catatumbo durante lo que va de 2026. El hecho, ocurrido en una zona de alta complejidad marcada por las disputas territoriales entre estructuras armadas ilegales, ha generado alarma entre la población civil, las autoridades locales de seguridad, civiles y el Personero Municipal, quienes han activado protocolos de búsqueda y mantienen comunicación con organismos de derechos humanos, aunque el paradero de la víctima permanece desconocido.
El secuestro se suma a una escalada de violencia en el Catatumbo, donde desde el 16 de enero de 2025 se registran intensos enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las Farc, completando ya un año de confrontaciones que han afectado gravemente a la población. Entre los casos más notorios figuran el secuestro de cinco integrantes de la Policía Nacional el pasado 6 de enero en la vía Cúcuta-Tibú, así como raptos que han involucrado a menores de edad, como el de una niña de 12 años y su madre en Tibú a manos de disidencias de las Farc, quienes fueron liberadas tras una semana de cautiverio. Hasta el momento, no se ha confirmado la autoría oficial de este último secuestro, pero la región sufre restricciones de movilidad y un palpable temor en municipios como Tibú, El Tarra y Ocaña.
Cifras que reflejan la crisis humanitaria
Las estadísticas son estremecedoras: en lo corrido de 2026 ya se acumulan seis secuestros en el Catatumbo, mientras que la violencia armada ha desplazado a 89.013 personas y ha cobrado la vida de 10 menores de edad en hechos asociados al conflicto, lo que ha impulsado llamados urgentes de autoridades locales y organizaciones sociales para reforzar la presencia institucional en la zona y proteger a los civiles.
«Se aprovecharon de mi niñez y de mi inocencia»
Niña de 12 años, en video grabado durante su secuestro en Tibú
«Los niños deben quedar por fuera de la guerra. El daño que se les causa es profundo y se extiende a sus familias»
Carmen García, vocera de Madres del Catatumbo por la Paz
La situación en el Catatumbo continúa deteriorándose, con la comunidad exigiendo acciones inmediatas para garantizar la seguridad y evitar que los secuestros y la violencia sigan cobrando víctimas en esta región olvidada del país.















