Un grave hecho de inseguridad se registró en la madrugada del domingo 21 de junio en el norte del Cauca, cuando un firmante de paz, sus dos hijos menores de edad y su escolta fueron secuestrados por un grupo de hombres armados que se hicieron pasar por agentes de la Policía Nacional. Los hechos ocurrieron aproximadamente a las 5:40 de la mañana en la vía Panamericana, sector La Colombina, cerca de la glorieta de Santander de Quilichao, donde los delincuentes instalaron un falso retén. Tras ser interceptados, las víctimas fueron retenidas durante casi tres horas en zona rural del corregimiento de Timba, en límites con Jamundí (Valle del Cauca), y lograron ser liberadas sin lesiones hacia las 8:30 de la mañana del mismo día, cuando abordaron un bus escalera que transportaba indígenas y se presentaron en la estación de Policía de Santander de Quilichao.
De acuerdo con la información oficial, el modus operandi consistió en un falso puesto de control policial. Cuando el escolta descendió del vehículo para presentar la documentación, los delincuentes abrieron las puertas, redujeron a los ocupantes y tomaron el control del automotor, una camioneta blindada asignada por la Unidad Nacional de Protección (UNP). Posteriormente, trasladaron a las víctimas a la zona rural, donde permanecieron retenidas hasta su liberación. Además del secuestro, los delincuentes hurtaron el vehículo blindado y otros elementos del esquema de protección. El firmante de paz, quien no ha sido identificado públicamente, está adscrito a la Subdirección Especializada de la UNP y es beneficiario del programa de protección por su participación en el proceso de paz colombiano.
«La situación fue reportada oportunamente y se activaron los protocolos de atención, verificación y articulación institucional para atender la emergencia»
Unidad Nacional de Protección (comunicado oficial)
Tras la liberación, las cuatro víctimas —el firmante de paz, sus dos hijos y el escolta— fueron evaluadas y se encuentran fuera de peligro, sin reportarse lesiones físicas. La UNP activó los protocolos de emergencia a través de la línea Vida 103 (Centro Automático de Despacho) y coordina con otras instituciones para esclarecer los hechos. El firmante de paz se encuentra a la espera de un vehículo sustituto para continuar su desplazamiento hacia el Valle del Cauca. Este caso evidencia los riesgos que enfrentan las personas con esquemas de protección en regiones con complejas condiciones de orden público, como el norte del Cauca, una zona con alta presencia de grupos armados y un historial de ataques contra excombatientes y defensores de derechos humanos.
Otro secuestro en el Cauca
En un hecho distinto, ocurrido en el municipio de Cajibío (Cauca), cámaras de seguridad registraron el secuestro de un hombre identificado como Estiven Ordóñez, de 32 años. Cuatro hombres armados que se movilizaban en dos motocicletas lo interceptaron en un establecimiento comercial y lo trasladaron a zona rural. Hasta el momento no hay información oficial sobre su paradero ni su estado de salud. Las autoridades investigan ambos casos de manera paralela, mientras la comunidad y las organizaciones de derechos humanos claman por mayor seguridad en la región.












