La contienda por la Presidencia de Colombia tendrá que definirse en una segunda vuelta electoral, luego de que ninguno de los aspirantes alcanzara la mayoría absoluta requerida en la primera vuelta celebrada el pasado 31 de mayo. El candidato de derecha Abelardo de la Espriella y el aspirante del Pacto Histórico, Iván Cepeda, se medirán nuevamente en las urnas el próximo 21 de junio, en una de las jornadas electorales más reñidas y disputadas de los últimos años en el país.
De acuerdo con los resultados parciales, con un 62,64% de las mesas escrutadas, Abelardo de la Espriella se ubicó en el primer lugar con un 44,21% de los votos válidos, mientras que Iván Cepeda alcanzó un 41,01% de la votación. Ninguno logró superar el umbral del 50% más uno de los sufragios, condición indispensable para consagrarse ganador en primera vuelta según el sistema electoral colombiano. Este escenario, aunque anticipado por algunas encuestas que preveían una definición ajustada, obligó a los equipos de campaña a activar de inmediato la búsqueda de apoyos entre los sectores políticos que quedaron por fuera de la contienda presidencial.
El mecanismo de la segunda vuelta
La Constitución de 1991 estableció la segunda vuelta electoral como un mecanismo para garantizar que el mandatario electo cuente con un respaldo mayoritario, evitando que una persona llegue a la Casa de Nariño con un apoyo reducido. Antes de esa reforma, bastaba con obtener la mayor votación para ganar, incluso sin alcanzar la mayoría absoluta. En esta nueva instancia, la elección se definirá por mayoría simple entre los dos candidatos más votados: Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Este sistema aplica exclusivamente para la elección presidencial y vicepresidencia en Colombia, así como para la Alcaldía Mayor de Bogotá bajo disposiciones específicas.
Claves para la definición
Analistas políticos consideran que el comportamiento de los votantes que apoyaron a los candidatos eliminados en primera vuelta será determinante para inclinar la balanza en la segunda vuelta del 21 de junio. Tanto el equipo de De la Espriella como el de Cepeda iniciaron gestiones para sumar respaldos de otras fuerzas políticas, en un escenario donde cada voto resulta crucial. La jornada del 31 de mayo evidenció una alta polarización y un margen de diferencia muy estrecho entre los dos aspirantes, lo que anticipa una campaña intensa durante las próximas tres semanas, con miras a ocupar la Casa de Nariño.












