Una jornada de violencia extrema sacudió a Cali el sábado 24 de mayo, cuando seis personas fueron asesinadas con arma de fuego en distintos sectores de la ciudad, según el reporte entregado por la Policía Metropolitana. Los homicidios ocurrieron en hechos separados que se registraron en zonas como Cañaveral, específicamente en la calle 25 con carrera 61; en la carrera 50 con calle 29; en el barrio Villa del Lago, sobre la carrera 25J con calle 70; en el barrio El Vergel, en la carrera 32A con calle 46; en el sector Sindical, en la carrera 27 con calle 44; y al interior de una vivienda en la invasión El Valladito de Comuneros. Las autoridades no han identificado oficialmente a las víctimas y tampoco se reportan capturas relacionadas con estos crímenes.
De acuerdo con la información de la Policía, algunos de los baleados fallecieron en el lugar de los ataques, mientras que otros fueron trasladados de urgencia a centros médicos como el hospital Carlos Holmes Trujillo y el hospital Primitivo Iglesias, donde finalmente perdieron la vida. Las autoridades no han entregado hipótesis oficiales sobre los móviles de estos homicidios y la investigación se mantiene en etapa de recolección de pruebas.
Cifras que encienden las alarmas en Cali
Este nuevo episodio de violencia se suma a una tendencia al alza que preocupa a las autoridades y a la ciudadanía. Según datos del Observatorio de Seguridad de Cali, entre el 1 de enero y el 18 de mayo de 2026 se registraron 409 asesinatos en la ciudad, lo que representa un incremento del 2% en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 401 homicidios. Las cifras revelan, además, un rostro particularmente alarmante de la violencia: de las víctimas mortales, 136 eran personas entre los 18 y 28 años de edad, mientras que 27 eran menores de edad, con edades que oscilan entre los 14 y 17 años.
El oriente de Cali se consolida como el principal foco de violencia en la ciudad, de acuerdo con los análisis del Observatorio de Seguridad. Las autoridades no han logrado establecer una conexión entre los seis homicidios del sábado y se descarta, por ahora, que se trate de una masiva acción coordinada, aunque la simultaneidad de los hechos ha generado zozobra.
En el contexto regional, la violencia tampoco da tregua. El pasado 22 de mayo, tres personas identificadas como Mercedes, Octavio y Silvio fueron asesinadas en el municipio de Toro, también en el Valle del Cauca. Como respuesta, las autoridades locales convocaron a un consejo extraordinario de seguridad en el que se adoptaron medidas restrictivas como la prohibición del parrillero hombre en motocicletas, la reducción de horarios de funcionamiento de establecimientos públicos y la prohibición de que menores de edad permanezcan en espacios públicos después de las 8:00 de la noche. La Gobernación del Valle del Cauca, por su parte, ofrece una recompensa de hasta 30 millones de pesos por información que permita ubicar y capturar a los responsables de estos homicidios recientes.












