Una trágica explosión en la mina ilegal de carbón La Vidriosa, ubicada en Guachetá, Cundinamarca, cobró la vida de seis trabajadores la noche del 5 de febrero de 2026, dejando un saldo de luto en la región y desencadenando una investigación administrativa y penal por las operaciones sin permisos vigentes. Las víctimas fueron identificadas como Iván Martínez, Arnold Arias, Óscar Castrillón, William Montaño, Manuel Medina y Celso Murcia, quienes se encontraban a 170 metros de profundidad cuando una acumulación de gases, principalmente metano, provocó la deflagración, seguida de un colapso de túneles que bloqueó la vía de escape.
El rescate, que se extendió por más de 40 horas y culminó el 7 de febrero, enfrentó serias restricciones debido a altos niveles de toxicidad, deficiencia de ventilación y la inestabilidad estructural del sitio. Más de 20 especialistas de la Unidad de Rescate Minero, junto a cerca de 40 efectivos de organismos de respuesta como los Bomberos de Cundinamarca y autoridades locales, trabajaron intensamente para recuperar los cuerpos: los dos primeros se extrajeron horas antes del 7 de febrero, el tercero a las 2:10 a.m., el cuarto a las 7:22 a.m., y los últimos dos después de las 10:00 a.m., en medio de condiciones extremadamente adversas.
Minería ilícita bajo escrutinio
La Agencia Nacional de Minería confirmó que la mina operaba sin autorización, sobre un título minero caducado desde mayo de 2019, lo que motivó la apertura de investigaciones para determinar responsabilidades por la continuidad de las actividades y la falta de sellado del socavón. Jimmy Soto, vicepresidente de la entidad, explicó que se trataba de extracción ilícita de minerales en un área ya intervenida por las autoridades.
“La Agencia Nacional de Minería identificó que se trata de actividades de extracción ilícitas de minerales sobre un título minero que habíamos caducado en mayo de 2019”
Jimmy Soto, vicepresidente de la Agencia Nacional de Minería
Por su parte, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, describió el colapso como un tapón de material que ocultó completamente a los mineros, y expresó su solidaridad con las familias afectadas, comprometiéndose a brindar apoyo psicosocial e institucional a los seres queridos y a la comunidad de Guachetá durante el tiempo que sea necesario.
“Cae material, tapona el sitio de salida por donde ellos ingresan y quedan absolutamente ocultos debajo de este material”
Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca
“Acompañamos con solidaridad a las familias de los mineros, seres queridos y a toda la comunidad de Guachetá en este momento de dolor. Mantendremos nuestra presencia para brindar el apoyo psicosocial e institucional a los seres queridos de las personas que fallecieron hasta que sea requerido”
Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca
Este incidente subraya los riesgos de la minería informal en Colombia, donde la ausencia de controles adecuados pone en peligro vidas humanas, y las autoridades mantienen su presencia en la zona para garantizar el cierre definitivo de las operaciones y avanzar en las pesquisas penales.















