La Selección Colombia de baloncesto femenino no participará en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, luego de que la capitana del equipo, Jenifer Muñoz, denunciara la ausencia del país en el proceso clasificatorio y pusiera en duda la gestión de la Federación Colombiana de Baloncesto. La noticia, que ha sacudido al deporte nacional, se conoce justo cuando el camino hacia la máxima cita deportiva debía comenzar, pero Colombia quedó por fuera sin siquiera haber iniciado la ruta de clasificación. Jenifer Muñoz, quien promedió 15,7 puntos por partido en el Preclasificatorio Olímpico femenino de 2023, se ha convertido en la voz de una generación que ve truncado un sueño que parecía más cerca que nunca.
De un parque del barrio a la Selección Colombia
La historia de Jenifer Muñoz es la de una niña que empezó a los 8 años acompañando a su madre, la única mujer en un grupo de hombres que jugaban baloncesto. “Mi mamá es la responsable de hacerme basquetbolista, de encaminarme al baloncesto”, confesó la capitana en una entrevista reciente. En esos primeros días, su madre le pedía que cogiera un balón de fútbol y se fuera a los columpios mientras ella entrenaba, pero Jenifer insistía: “Le dije que me dejara jugar con ella y ahí rodó todo normal”. La familia no podía pagar un entrenamiento formal, por lo que Juan Fernando Castro, un entrenador del barrio, la tomó bajo su ala sin cobrarle un peso. Para llegar a las prácticas, Jenifer caminaba cerca de 45 minutos desde su casa. “Me decía: yo te invito un heladito después”, recordó sobre cómo su madre la convencía para no desertar.
Su talento pronto la llevó a destacarse en los torneos locales. “Cuando ya en mis categorías eran muy avanzadas, me ponía a jugar con las grandes”, explicó, y agregó que “siempre quedé de mejor jugadora” en aquellos primeros campeonatos. A los 17 años llegó a la Selección Colombia y desde entonces ha participado en torneos internacionales de FIBA, convirtiéndose en una de las figuras del baloncesto femenino nacional. Sin embargo, el salto al alto rendimiento no fue sencillo: “Lo más difícil fue pasar de ser desordenada en la cancha a tener orden”, confesó sobre su adaptación al exigente nivel competitivo.
“Mi mamá es la responsable de hacerme basquetbolista, de encaminarme al baloncesto”
Jenifer Muñoz, capitana de la Selección Colombia de baloncesto femenino
Un sueño olímpico frustrado por la gestión federativa
El camino hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 se truncó de manera abrupta. Jenifer Muñoz y su entrenador, Juan Fernando Castro, denunciaron que Colombia no participó en el proceso clasificatorio, lo que generó fuertes cuestionamientos a la Federación Colombiana de Baloncesto. La capitana señaló que la gestión del camino olímpico por parte de la Federación fue deficiente, dejando a la selección sin la oportunidad de competir por un cupo a la cita de 2028. La ausencia del país en el clasificatorio, sumada a polémicas internas sobre el manejo del equipo, ha provocado la frustración de toda una generación de jugadoras que veían en Los Ángeles una oportunidad histórica.
La madre de Jenifer, cuyo nombre completo no ha sido revelado, sigue siendo el pilar de la jugadora, quien nunca olvida sus orígenes. “Ella me decía: yo te invito un heladito después”, repitió la capitana con nostalgia, recordando los sacrificios de aquellos años. Mientras tanto, el baloncesto femenino colombiano enfrenta un panorama incierto, con un sueño olímpico que se desvanece y la exigencia de una reestructuración que garantice que futuras talentos como Jenifer Muñoz no vuelvan a quedarse en el camino.
“Me decía: yo te invito un heladito después”
Jenifer Muñoz, recordando cómo su madre la convencía de ir a entrenar












