La Selección Colombia sub-19 vivió una inesperada polémica en su más reciente convocatoria. Franco Pérez, mediocampista de la reserva de Boca Juniors e hijo del histórico futbolista colombiano Ómar Pérez, fue excluido de la nómina definitiva de 23 jugadores para el microciclo de noviembre, pese a que su nombre apareció inicialmente en un anuncio oficial de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF). El entrenador César Torres fue quien publicó la lista final, en la que el joven volante ya no figuraba, sin que hasta el momento se haya entregado una explicación oficial sobre las razones de su ausencia, aunque todo apunta a que obedecería a motivos estrictamente técnicos.
La decisión llamó la atención en el entorno del fútbol formativo, pues Franco Pérez había sido incluido en una primera divulgación realizada por la propia FCF, lo que generó expectativa entre los seguidores de las divisiones menores. El hijo de Ómar Pérez, recordado por su paso por el fútbol argentino y por la Selección Colombia, se desempeña como mediocampista en la reserva de Boca Juniors, uno de los clubes más importantes del continente. Su repentina salida de la convocatoria dejó interrogantes sobre los criterios que manejó el cuerpo técnico para armarla, en un proceso que se prepara con la mira puesta en el Campeonato Sudamericano Sub-20 de enero de 2027.
Un microciclo clave rumbo al Sudamericano
La concentración del combinado nacional comenzó el pasado martes 3 de noviembre en la sede deportiva de la FCF en Bogotá, donde los jugadores trabajaron hasta el 9 de noviembre antes de viajar a Atlanta, Estados Unidos. Allí, la selección sub-19 disputará un torneo amistoso internacional entre el 10 y el 17 del mismo mes, un certamen que servirá como parte de la preparación para el próximo reto continental. La nómina definitiva, compuesta por 23 futbolistas, presenta varias modificaciones en comparación con el grupo que representó a Colombia en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2026, lo que evidencia la intención de César Torres de probar nuevos nombres para el futuro cercano.
Entre los convocados aparecen jugadores que militan en clubes colombianos como Atlético Nacional, América de Cali, Independiente Medellín, Santa Fe, Junior y otras instituciones del fútbol local. La lista también incluye a futbolistas que se desempeñan en el exterior: David Meza milita en el Atlético de Madrid de España, Miguel Londoño pertenece al RCD Espanyol, Leandro Solarte al Racing Club de Argentina, Robihno Quinto a River Plate, mientras que Erik Londoño y Nicolás Arango representan al fútbol estadounidense con New York Red Bulls y North Texas SC, respectivamente. Nombres como Alam García, Camilo Amú, Christian Negrete, Daniel Socarrás, Deimer Longas, Edmilson Herazo, Felipe Marín, Francisco Peña, Gerónimo Mancilla, Jhoan Quesada, Jimmy Martínez, Johan Molina, Juan Camilo Cuero, Juan David García, Juan David Palacios, Tomás Blandón y Yeider García completan una nómina variada en la que se mezcla juventud, proyección y experiencia en el ámbito internacional.
La exclusión de Franco Pérez, en ese contexto, se convierte en el hecho más comentado de una convocatoria que busca cimentar las bases del equipo que intentará devolverle a Colombia un lugar protagónico en el fútbol sudamericano de la categoría. Sin explicación oficial ni declaraciones del cuerpo técnico, el caso queda envuelto en el hermetismo habitual que rodea las decisiones de los procesos formativos, en los que la competencia interna por un puesto es cada vez mayor y las variaciones de última hora suelen responder a evaluaciones tácticas o físicas que no siempre se comunican de manera pública.









