El Congreso de la República encendió las alertas sobre la seguridad de la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto en Popayán. En un giro que pone en vilo la histórica decisión de trasladar la ceremonia al departamento del Cauca, la Secretaría General del Senado solicitó formalmente a las Fuerzas Militares un informe detallado sobre las condiciones de seguridad en la región. La petición, firmada por el secretario general Diego González, fue enviada al director de la Policía Nacional, al comandante del Ejército y al comandante de las Fuerzas Militares, exigiendo un pronunciamiento que determine si es viable garantizar la integridad de todos los asistentes al evento.
Una solicitud que busca garantizar la vida de los asistentes
La misiva, enviada tras la aprobación en el Senado del traslado de la sesión solemne, es clara en su exigencia: las autoridades castrenses deben informar si existen las condiciones y medidas de seguridad suficientes, idóneas y necesarias para proteger a los honorables Senadores y Representantes a la Cámara, así como a los servidores públicos y demás funcionarios que participarían en dicha sesión. González subrayó en su comunicación la trascendencia constitucional e institucional de este acto, recordando el deber del Estado de adoptar todas las medidas necesarias para preservar la seguridad de quienes concurren al ejercicio de las funciones públicas. La solicitud también pide precisar si, de acuerdo con la evaluación de riesgo realizada por las autoridades competentes, se cuenta con las capacidades operacionales, logísticas y de seguridad requeridas para el evento.
El contexto de fondo es la fuerte polémica política que ha generado la decisión de celebrar la posesión en Popayán. El Cauca es una región con reconocida presencia de grupos armados ilegales, lo que ha despertado una profunda preocupación en el Legislativo. Aunque el Senado ya dio el primer paso para el traslado, la decisión final aún no está en firme: la Cámara de Representantes debe votar una moción similar para que el cambio de sede sea definitivo. La respuesta de las Fuerzas Militares será determinante para que la Mesa Directiva del Congreso tome una decisión final, y el secretario general González advirtió que, en caso de que existan factores que comprometan la realización de la sesión, las autoridades deberán informar detalladamente las circunstancias que impedirían el normal desarrollo de las actuaciones propias del Congreso.
«Me permito solicitar muy respetuosamente se sirvan informar a esta Secretaría General si, con ocasión del traslado aprobado de la sede del Congreso de la República al departamento del Cauca, en la cual se llevará a cabo la posesión del Presidente electo de la República, doctor Abelardo de la Espriella, existen las condiciones y medidas de seguridad suficientes, idóneas y necesarias para garantizar plenamente la vida, la integridad personal y la seguridad de los honorables Senadores y Representantes a la Cámara, así como de los servidores públicos y demás funcionarios que participarían en dicha sesión»
Diego González, secretario general del Senado
La petición representa un paso crucial en la definición del evento más importante del calendario político colombiano. Mientras la Cámara de Representantes se alista para debatir la moción, la mirada del país estará puesta en la respuesta de las Fuerzas Militares, cuyo informe será el que determine si Popayán puede albergar una ceremonia de tal magnitud sin poner en riesgo a los asistentes. La incertidumbre sobre la seguridad en el Cauca, marcado por la presencia de grupos ilegales, pone en tensión la materialización de una posesión que busca ser un gesto de descentralización, pero que ahora enfrenta el desafío de garantizar la vida de quienes la harán posible.












