El senador Andrés Guerra Hoyos anunció su renuncia a la precandidatura presidencial por el Centro Democrático, al tiempo que reveló una profunda crisis de confianza interna en el partido derivada del proceso de selección del candidato único. En un diálogo con la revista Semana, el parlamentario detalló cómo la desconfianza ha permeado las decisiones partidistas, señalando especialmente la influencia de los asesores de Miguel Uribe Londoño en dichas dinámicas.
Esta decisión de Guerra Hoyos confirma lo que ha sido un secreto a voces en los círculos del Centro Democrático: las divisiones internas que han marcado el rumbo del partido en los últimos meses. La renuncia no solo pone en entredicho la transparencia del mecanismo de elección del aspirante presidencial, sino que expone las tensiones entre facciones que buscan imponer su visión para las elecciones venideras.
Crisis interna que cuestiona el proceso de selección
La intervención de Guerra Hoyos resalta cómo la supuesta influencia de cercanos a Uribe Londoño ha generado descontento entre otros precandidatos y militantes, erosionando la unidad que el partido necesita para competir con fuerza. Aunque no se precisaron fechas ni lugares específicos para el anuncio, el impacto en la estructura del Centro Democrático es inmediato, obligando a una reflexión sobre la equidad en la consulta interna.
Esta situación llega en un momento clave para el uribismo, donde la cohesión partidaria resulta esencial ante los desafíos políticos del país. La renuncia de Guerra Hoyos podría ser el preludio de más deserciones, complicando aún más el camino hacia la definición de un candidato único que represente fielmente los ideales del partido.

















