El activista e influencer colombiano Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como Beto Coral, fue detenido el pasado 16 de junio por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el estado de Arizona, Estados Unidos. La detención se produjo luego de que se estableciera que Coral ingresó al país en diciembre de 2015 con una visa B1/B2 que le permitía permanecer únicamente seis meses, pero, en violación de las leyes migratorias, se quedó de manera irregular durante una década. Un día después, el senador estadounidense de origen colombiano Bernie Moreno hizo una declaración pública en la que calificó a Coral como «agente extranjero», en una clara referencia a la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA).
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó en un comunicado que Coral Garrido permanece bajo custodia del ICE a la espera de los procedimientos de expulsión. «El 16 de junio, ICE arrestó a Franklin Humberto Coral-Garrido, un inmigrante indocumentado de Colombia. Coral-Garrido ingresó al país en diciembre de 2015 con una visa B1/B2 que le permitía permanecer en el país durante seis meses. En violación de las leyes de nuestra nación, permaneció en el país más allá del tiempo permitido por su visa durante 10 años», informó la agencia federal. El caso ha generado un fuerte debate político, especialmente por la acusación del senador Moreno, quien sostiene que Coral actuó como agente de un gobierno extranjero mientras solicitaba asilo en territorio estadounidense.
La polémica declaración del senador Bernie Moreno
Moreno, quien es uno de los pocos senadores latinos en el Congreso de Estados Unidos, utilizó sus redes sociales para emitir un contundente mensaje. «No puedes venir a Estados Unidos, pedir asilo y luego actuar como agente extranjero de ese mismo gobierno, socavando al mismo tiempo nuestra política exterior. ¡Que te vaya bien en Colombia, Beto!», escribió el senador. La declaración se inscribe en el marco de la Ley FARA, una norma promulgada en 1938 que exige que cualquier persona que actúe en representación de un gobierno, partido político u organización extranjera dentro de Estados Unidos se registre y reporte sus actividades políticas, de relaciones públicas o consultoría. El objetivo de esta ley es garantizar transparencia sobre la influencia extranjera en la opinión pública y en las decisiones gubernamentales estadounidenses.
«No puedes venir a Estados Unidos, pedir asilo y luego actuar como agente extranjero de ese mismo gobierno, socavando al mismo tiempo nuestra política exterior. ¡Que te vaya bien en Colombia, Beto!»
Bernie Moreno, senador estadounidense
El propio DHS también ha advertido que quienes no se acojan a la autoexpulsión voluntaria podrían ser arrestados y deportados, con restricciones para regresar a Estados Unidos. Como parte de su política migratoria, la agencia ofrece a los inmigrantes indocumentados 2.600 dólares y un vuelo gratuito si deciden salir voluntariamente del país a través de la aplicación CBP Home. «Estados Unidos ofrece a los inmigrantes indocumentados 2.600 dólares y un vuelo gratuito para que se autoexpulsen ahora», señaló el DHS en un comunicado dirigido a quienes se encuentran en situación irregular.
Reacción del Gobierno colombiano y contexto del activista
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó gestiones diplomáticas ante el gobierno estadounidense para buscar la liberación de Coral Garrido. La noticia de la detención fue difundida inicialmente por el periodista Daniel Coronell, quien informó sobre el arresto y la posible deportación del activista. Coral es conocido en redes sociales por su activismo político y sus publicaciones de contenido crítico, y su caso ha generado reacciones divididas en la opinión pública colombiana.
Según la definición oficial de FARA, un «agente de un principal extranjero» incluye a quienes participen en actividades políticas, asesoren en relaciones públicas, administren recursos o representen intereses ante agencias gubernamentales en nombre de un gobierno extranjero, un partido político extranjero, personas fuera de Estados Unidos o entidades organizadas bajo leyes extranjeras. En ese contexto, la acusación de Moreno apunta a que Coral habría realizado labores de representación o influencia en favor de intereses foráneos mientras solicitaba asilo, lo que para el senador constituye una contradicción insalvable. El caso continúa en desarrollo, mientras las autoridades estadounidenses avanzan en el proceso de expulsión y el gobierno colombiano busca alternativas diplomáticas.












