En una intervención ante la Comisión Quinta del Senado, el senador Marcos Daniel Pineda, del Partido Conservador, encendió las alarmas al revelar que el 63% del litoral caribeño colombiano presenta una tendencia erosiva que amenaza con devorar territorio en 47 municipios costeros. El congresista defendió la necesidad de darle trámite urgente al proyecto de ley «Salvemos las Playas de Colombia», una iniciativa que busca crear mecanismos de financiación y protección para las costas del país, ante el preocupante avance del mar que se calcula entre 0,5 y 5 metros por año según la región.
Durante su alocución, Pineda enfatizó que la erosión costera no es un problema menor, pues afecta directamente la vida de las comunidades que dependen de la pesca y el turismo, al tiempo que pone en riesgo viviendas, vías e infraestructura turística. La advertencia del senador cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta que, según el Ministerio de Ambiente, en 2024 el 40% de las costas del país ya presentaba algún grado de afectación, situación que se agrava en los departamentos de Atlántico, Córdoba, Sucre, Magdalena y Bolívar.
Una ley para frenar la pérdida de territorio
El proyecto de ley «Salvemos las Playas de Colombia» plantea la creación de un sistema de protección de playas y una subcuenta específica que permita financiar acciones de prevención, restauración y planeación en las zonas costeras. La iniciativa surge ante la necesidad de articular a las entidades responsables de la protección de estos territorios y brindarles a los alcaldes de municipios como Moñitos, Los Córdobas o Puerto Colombia una fuente de recursos a la cual acudir cuando el mar avanza sobre sus comunidades. En la actualidad, como lo señaló el propio senador, los mandatarios locales no tienen una instancia clara para conseguir fondos que financien la protección marino-costera, lo que los deja en una situación de desprotección frente al embate del mar.
La erosión costera, que se define como el retroceso de la línea de costa y la pérdida de arena en playas y litorales, tiene múltiples causas. Entre las naturales se cuentan el oleaje, las marejadas, las tormentas, las inundaciones, las sequías extremas, el fenómeno de El Niño e incluso los tsunamis, mientras que las acciones humanas que alteran la dinámica natural del litoral también contribuyen al problema. El Invemar ha advertido que esta situación afecta tanto la costa continental como las zonas insulares, y que la desaparición de manglares, corales y arrecifes agrava el panorama, pues estos ecosistemas actúan como barrera natural ante el oleaje.
«Estamos perdiendo territorio. Y con cada metro de costa que desaparece quedan expuestas viviendas, vías y familias que viven de la pesca y del turismo»
Marcos Daniel Pineda, senador del Partido Conservador
El senador fue enfático al advertir que si no se toman medidas contundentes, el panorama será devastador para las zonas costeras. La desaparición de playas, corales, manglares y arrecifes es una consecuencia directa de la inacción, y los daños ambientales ya se evidencian en el deterioro de lagunas costeras y ecosistemas marinos. Por eso, el proyecto también contempla mejorar el monitoreo de los procesos erosivos y restaurar los ecosistemas marinos y costeros, con el fin de mitigar el impacto y proteger a las poblaciones más vulnerables.
«Si seguimos como vamos, ¿qué va a pasar? Va a haber un aumento desconsiderado de la erosión, de la desaparición de las playas, los corales, los manglares, los arrecifes»
Marcos Daniel Pineda, senador del Partido Conservador
El llamado del congresista se extiende a todo el territorio nacional, pues el problema no distingue de regiones. Un alcalde de Moñitos, Los Córdobas, Puerto Colombia o de cualquier municipio costero del país tiene problemas de erosión y no tiene a dónde recurrir para conseguir recursos que financien la protección marino-costera, situación que la iniciativa busca resolver de manera estructural. La consigna del senador durante su intervención fue clara: «Que avance la ley, no la erosión», un mensaje que resume la urgencia de actuar frente a una problemática que ya afecta a casi la mitad del país.










