Senadora Cabal confiesa infidelidades y manejo ebrio en juventud previa a matrimonio

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La senadora del Centro Democrático y excandidata presidencial María Fernanda Cabal sorprendió al revelar en el pódcast «Geniales y mayores que yo» de Caracol Radio detalles íntimos de su vida sentimental antes de contraer matrimonio con José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán. En la entrevista conducida por Vanessa de la Torre, la política confesó haber tenido múltiples novios de todas las nacionalidades, episodios de infidelidades, conducción en estado de ebriedad y un romanticismo fantasioso influenciado por ideas tradicionales del amor.

Estos relatos forman parte de una conversación que rememora su juventud en ciudades como Palmira, Ciudad Jardín y el norte de Cali, donde, según contó, todos bebían aguardiente y se emborrachaban frecuentemente. Cabal, quien comenzó a trabajar a los 17 años y se casó a los 24, explicó que en esa época enfrentaba la presión social sobre las mujeres solteras para casarse jóvenes, con frases como «uno lo dejaba el tren». Admitió haber sido celosa y posesiva, especialmente con novios guapos, aunque ella misma ponía «los cachos» a veces, sin tolerar lo mismo de sus parejas.

Excesos juveniles y búsqueda del príncipe azul

En el pódcast, Cabal describió anécdotas de irresponsabilidad, como cuando un novio la recogía desde Palmira hasta Ciudad Jardín después de rumbear en el norte de Cali, o cómo ella misma manejó borracha en varias ocasiones, lamentando hoy que «no nos matamos». Criticó las falsas expectativas del amor promovidas por Disney y los cuentos de los hermanos Grimm, donde uno espera un príncipe azul que nunca llega o que un sapo se convierta en príncipe. A pesar de su autonomía económica desde joven, buscaba una pareja que «le diera la talla», y señaló que algunos hombres temen la independencia femenina porque pierden esa esencia de protección.

«Fui muy, muy noviera. Tuve novios de todas las nacionalidades. Soy muy romántica, pero es un romanticismo fantasioso»

María Fernanda Cabal, senadora

Estas confesiones, que también han aparecido en entrevistas previas como «La sala de Laura Acuña», destacan la vida personal de una figura pública que se casó con Lafaurie por amor y admiración mutua. Él, según relató, no se incomoda con su independencia económica, lo que contrasta con las dinámicas de sus relaciones pasadas marcadas por celos y excesos.

«Todos bebíamos aguardiente y todo mundo se emborrachaba. Yo no sé cómo no nos matamos. Yo tenía un pobre novio que me recogía, venía desde Palmira hasta Ciudad Jardín y a mí me gustaba rumbear en el norte (…). Qué horror, nos hubiéramos podido matar, yo manejé borracha también»

María Fernanda Cabal, senadora

«Lo fui, fui celosa porque era posesiva, como me gustaba tener novios guapos, claro que a veces les ponía los cachos a mis novios, pero no me gustaba que los pusieran a mí»

María Fernanda Cabal, senadora

Las revelaciones de Cabal abren un ventana a su pasado humano y contradictorio, lejos de la imagen política rígida que proyecta, y subrayan cómo las presiones sociales y culturales moldearon sus expectativas románticas en una época de libertades juveniles sin frenos.

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