La senadora Esmeralda Hernández denunció que el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, ordenó el desalojo de la Granja La Marielita, ubicada en el Ecobarrio La Esmeralda al sur de la capital, un santuario que alberga a 113 animales protegidos y que debe ejecutarse a más tardar el 10 de marzo. Esta medida, emitida por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) sin respaldo judicial, ha sido calificada como arbitraria por la legisladora, ya que contradice reconocimientos previos del Distrito a este proyecto comunitario operado por la Fundación Sociocultural Emmanuel durante más de 20 años.
La Granja La Marielita funciona sin fines de lucro como espacio de rehabilitación, adopción y educación ambiental, rescatando animales víctimas de maltrato o abandono, como conejos, gallos de peleas, patos y gansos, a los que se les vacuna, desparasita y asigna un nombre para fomentar su identidad. Cientos de estudiantes de jardines, colegios y universidades participan semanalmente en actividades educativas que sensibilizan sobre la relación entre la humanidad, el ambiente y los animales, contribuyendo además a la cohesión social e integración de prácticas rurales sostenibles en un entorno urbano. Previamente reconocida por la Secretaría de Ambiente como referente en protección animal, la granja ha sido un pilar para la comunidad del barrio La Esmeralda.
Alertas por el impacto en animales y educación comunitaria
Voluntarios como Jhon Alexander López han advertido sobre las graves consecuencias del desalojo, que dejaría a los animales a la deriva y afectaría a cientos de niños y jóvenes que acuden regularmente. Para abordar la situación, se convocó una mesa técnica el 19 de febrero con participación del IDRD, IDIPYBA, la Secretaría de Ambiente Distrital y el ICA, con el objetivo de suspender la orden y preservar este proyecto ambiental, social y comunitario.
“Queremos denunciar ante la ciudad y el país que sin que medie una orden judicial, el alcalde Galán ha ordenado desalojar este santuario creado y mantenido exclusivamente por la comunidad del barrio, un escenario maravilloso que lo único que ha hecho es servir a la ciudad con un proyecto ambiental, social y comunitario para salvar y ayudar a animales abandonados o víctimas de distintas formas de maltrato. Las especies que están acá no se usan para reproducción, venta ni consumo, son animales recuperados y este ha sido su hogar por más de 20 años”
Esmeralda Hernández, senadora
“Si se concreta la medida de desalojo, los animales quedarán a la deriva y sería muy negativo para ellos y para cientos de niños y jóvenes que vienen cada semana. Aquí tenemos conejos, gallos que eran usados para peleas, patos, gansos, conejos y otros animales rescatados. Aquí los vacunamos, desparasitamos, les damos un nombre, creamos identidad y a través de un proceso educativo con jardines, colegios y universidades, sensibilizamos sobre lo que significa la relación que debe tener la humanidad con el ambiente y los animales”
Jhon Alexander López, voluntario
La senadora Hernández exigió al alcalde que deje de perseguir iniciativas como esta y se enfoque en problemas reales del espacio público, como basuras y bandas delincuenciales que azotan a comerciantes y vecinos. “En relación con La Granja Marielita no vamos a permitir el desalojo de los animales y la destrucción de un proyecto de respeto por la naturaleza”, afirmó, subrayando el compromiso para defender este legado comunitario.















