La senadora Esmeralda Hernández, del Pacto Histórico, arremetió contra su colega Antonio Zabaraín, de Cambio Radical, por declarar en una entrevista en W Radio que los 32 millones de pesos netos mensuales que recibe un congresista no representan una remuneración adecuada, especialmente en medio del debate generado por el decreto del Gobierno de Gustavo Petro para eliminar la prima especial de servicios, que asciende a más de 16 millones de pesos mensuales.
Las declaraciones de Zabaraín surgieron en el contexto de la eliminación de este beneficio, que deja el salario neto de los congresistas en esa cifra, mientras el Gobierno impulsa medidas para reducir privilegios en un momento en que el salario mínimo para 2026 aumentará un 23,7 por ciento, alcanzando los dos millones de pesos incluyendo el auxilio de transporte. Hernández, por su parte, utilizó las redes sociales para cuestionar esta visión, destacando la desconexión con la realidad de los trabajadores que sobreviven con el mínimo.
Polémica por los privilegios congresionales
El senador Zabaraín defendió su posición comparando los ingresos de los congresistas con los de altos funcionarios estatales como presidentes de Ecopetrol, fiduciarias y Colpensiones, argumentando que dada la responsabilidad del cargo, 32 millones no son excesivos.
«¿Le parece excesivo que un congresista, que tiene tanta responsabilidad, finalmente reciba un neto de 32 millones de pesos? Si eso le parece excesivo, busquemos cuánto se ganan los presidentes de Ecopetrol, de las fiduciarias y de Colpensiones, o muchos altos funcionarios del Estado que no son congresistas. (…) yo creo que un congresista que se gana 32 millones de pesos no es bien remunerado.»
Antonio Zabaraín, senador de Cambio Radical
Hernández replicó de inmediato, invitando a Zabaraín a imaginar la situación de un trabajador con salario mínimo y revelando que ella destina parte de su sueldo a donar jornadas de esterilización de animales, atender casos críticos, apoyar refugios y vivir cómodamente.
«Senador Zabarain, si con todas las comodidades de un congresista cree que estaríamos mal remunerados, ¿Imagínese entonces al trabajador que vive con un salario mínimo? Definitivamente: la ley del embudo.»
Esmeralda Hernández, senadora del Pacto Histórico
«A mí el sueldo me alcanza para donar mensualmente jornadas de esterilización, atender casos críticos, donar a refugios de animales y para vivir bien.»
Esmeralda Hernández, senadora del Pacto Histórico
La senadora también respaldó la eliminación de la prima, calificándola como una medida justa y necesaria, en línea con proyectos impulsados por algunos congresistas para reducir salarios, mientras otros rechazan la iniciativa. El exgobernador de Nariño y exembajador en Argentina, Camilo Romero, se sumó a las críticas contra Zabaraín, tildándolo de descarado por defender privilegios mientras se opone a incrementos para los trabajadores.
«El senador Antonio Zabaraín dice que un congresista que recibe $32 millones ‘no es bien remunerado’. Descarado. Esta es la clase política que insiste en mantener sus privilegios, pero rechaza que al trabajador le suban su salario a dos millones. Son los que deben ser derrotados por infames con el pueblo y Colombia.»
Camilo Romero, exgobernador de Nariño y exembajador en Argentina
Por su parte, la congresista Angélica Lozano celebró la reducción, describiendo los sueldos congresionales como en la estratosfera y dando la bienvenida a una medida largamente buscada. Zabaraín, además, había calificado el aumento del salario mínimo como reflejo de la desconexión con la realidad del país, avivando un debate nacional sobre la brecha entre las remuneraciones en el Congreso y las condiciones de vida de la mayoría de los colombianos.
«La reducción del salario es una medida justa y necesaria.»
Esmeralda Hernández, senadora del Pacto Histórico
«Bienvenida esa reducción de salario que hemos buscado por muchos medios.»
Angélica Lozano, congresista

















