En una acalorada intervención en el pleno del Senado, la senadora Alejandra Omaña, conocida popularmente como Amaranta Hank, negó de manera categórica las acusaciones formuladas por la congresista Jennifer Pedraza, del Partido Dignidad y Compromiso, quien la señaló de impulsar una “agenda proxeneta” y presentó una denuncia formal ante la Corte Suprema de Justicia. Omaña, militante del Pacto Histórico y exproductora de contenido para adultos, rechazó los señalamientos y anunció que iniciará acciones legales contra su colega, al tiempo que reivindicó su labor como activista en favor de las trabajadoras sexuales, un acompañamiento que, según afirmó, lleva casi una década ejerciendo en Colombia.
La denuncia de Pedraza, que ha generado un intenso debate en el Congreso y en la opinión pública, vincula a Omaña con redes de proxenetismo y con los dueños de estudios de modelaje webcam, un sector que, según cifras citadas por la propia congresista, genera alrededor de 1.500 millones de dólares anuales en el país y que ha posicionado a Colombia como uno de los principales exportadores de este tipo de contenido digital a nivel global. Sin embargo, la senadora Omaña sostiene que su trabajo nunca ha estado alineado con los empresarios del sector, sino con las mujeres que, desde los 18 o 19 años hasta edades cercanas a los 80, se encuentran en situación de vulnerabilidad y precariedad laboral, muchas sin educación superior ni acceso a pensión.
La defensa de Omaña: acompañamiento, no complicidad
Durante su intervención, Omaña expresó su indignación y afirmó: “Me ofende profundamente que se intente relacionar nuestro activismo con los dueños o empresarios de los estudios de modelaje webcam en Colombia”. La senadora detalló que su labor se divide en dos líneas de acción: por un lado, brinda apoyo psicológico, jurídico e integral a quienes desean salir del trabajo sexual, y por otro, respalda a quienes deciden continuar, exigiéndole al Estado que garantice sus derechos y protección. “Son mujeres precarizadas, desatendidas, que no han visto respetados sus derechos”, subrayó Omaña, quien además reveló que tanto ella como las trabajadoras que integran su organización han sido perseguidas por los dueños de estudios cuando intentan organizarse o denunciar abusos. “Desde hace casi diez años hemos estado presentes, acompañando en distintas formas. Por ese activismo también hemos sido perseguidas por algunos de esos dueños de estudios”, agregó.
“No somos cómplices ni hacemos parte de ningún lobby proxeneta”
Alejandra Omaña, senadora del Pacto Histórico
La senadora advirtió que mantendrá la vía judicial para responder a las acusaciones de Jennifer Pedraza y urgió al Congreso y al Gobierno a diseñar políticas públicas que reconozcan y protejan de manera efectiva a las mujeres en situación de vulnerabilidad dentro del sector del modelaje webcam. En su opinión, el problema de fondo no es el activismo que ella representa, sino la falta de regulación y la explotación que sufren miles de colombianas atrapadas en un mercado que, pese a mover millones de dólares, aún carece de garantías laborales y sociales.












