La cantante colombiana Shakira cerró con broche de oro la ceremonia inaugural del Mundial 2026, celebrada el pasado 11 de junio en el Estadio Ciudad de México, tradicionalmente conocido como Azteca. Bajo un sol radiante y ante una multitud que abarrotó el recinto, la barranquillera interpretó «Dai Dai», el tema oficial de esta edición número 23 de la Copa del Mundo, que por primera vez organizan de manera conjunta Estados Unidos, México y Canadá. Minutos después de su presentación, Shakira recurrió a sus historias de Instagram para enviar un mensaje de fraternidad y un firme compromiso con la educación infantil, marcando así el inicio de un torneo que promete ser histórico.
El espectáculo de apertura, que contó también con la participación del artista nigeriano Burna Boy, fue la primera de tres ceremonias inaugurales programadas para este mundial, un hecho sin precedentes. La presentación de Shakira no solo fue un despliegue artístico, sino el preludio de una causa mayor. Horas después del show, la intérprete publicó un emotivo mensaje en el que instó a la unidad global y puso el foco en los niños más necesitados. «Que este Mundial 2026 transcurra en paz y sea una fuente de alegría y unión para todos en el mundo. Y, sobre todo, que recordemos a nuestros pequeños campeones que esperan oportunidades, como la educación, para que puedan triunfar en la vida», escribió la cantante, en una publicación que rápidamente se volvió viral entre sus seguidores.
Un compromiso con la niñez y la educación
El lanzamiento de «Dai Dai» no se queda en el escenario. Shakira y Sony Music confirmaron que todas las ganancias generadas por la canción serán donadas a la Fundación FIFA y a Global Citizen, con el ambicioso objetivo de recaudar 100 millones de dólares destinados a programas de educación y deporte para niños vulnerables en todo el mundo, incluyendo menores en Colombia. Este gesto solidario se enmarca en un momento especialmente intenso para la carrera de la artista, quien se encuentra en plena gira «Las mujeres ya no lloran World Tour». Dicha gira, reanudada el pasado 2 de mayo con un concierto multitudinario en la playa de Copacabana, en Brasil, ya ha dejado marcas imborrables. Aquella presentación en Río de Janeiro se convirtió en el cuarto concierto con más asistentes en la historia de ese emblemático escenario y el sexto con más espectadores en la historia de la música pop a nivel global.
La ola de éxito de Shakira en México también rompió récords. Semanas antes de la inauguración del mundial, la cantante ofreció un concierto gratuito en el Zócalo de la Ciudad de México que congregó a 400.000 asistentes, la mayor convocatoria en la historia de esa plaza. La gira 2026 de la colombiana también la ha llevado a ofrecer cinco conciertos en El Salvador, cuatro en México, y series de presentaciones en Estados Unidos durante junio y julio. Sin embargo, el tour no ha estado exento de contratiempos. Debido al conflicto bélico en Oriente Medio, Shakira se vio obligada a cancelar sus conciertos programados en India, Jordania y Arabia Saudí, mientras que las fechas en Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Egipto han sido reprogramadas para finales de 2026.
«Que este Mundial 2026 transcurra en paz y sea una fuente de alegría y unión para todos en el mundo. Y, sobre todo, que recordemos a nuestros pequeños campeones que esperan oportunidades, como la educación, para que puedan triunfar en la vida»
Shakira, a través de sus historias de Instagram
El futuro inmediato de Shakira promete más hitos. Se espera su actuación en la gran final del Mundial, que se disputará el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. En ese escenario, la colombiana compartirá tarima con leyendas como Madonna y el grupo surcoreano BTS, en lo que promete ser un cierre apoteósico para el torneo. Además, la artista tiene confirmada una residencia en Madrid para el mes de septiembre de 2026, que se llevará a cabo en el estadio que llevará su nombre, con capacidad para albergar a más de 50.000 seguidores por noche. Con la inauguración del Mundial 2026, Shakira no solo demuestra su vigencia como ícono global, sino que utiliza su voz para recordar al mundo que el fútbol y la música pueden ser poderosas herramientas de cambio social, especialmente para aquellos que más lo necesitan.












