Por JULIAN ‘EL POLITÓLOGO’ *
Si perdió Trump, gana el planeta. Esa es una ecuación muy sencilla de hacer. Y es que en los últimos 15 días han pasado tres elecciones muy importantes que generan esperanza en todo el mundo. Primero perdió Bolsonaro en Brasil, después perdió Netanyahu en Israel y el pasado martes perdió Donald Trump en Estados Unidos, es decir, perdió el fascismo. Y esas tres elecciones le entregan a la humanidad completa, a todo el planeta, esperanza. Esperanza en el sistema democrático con todas las críticas que podamos tenerle, pero como diría Winston Churchill, «La democracia es la peor forma de gobierno, con excepción de todas las demás que se han intentado a lo largo del tiempo», y es preferible una democracia imperfecta a un autoritarismo antiderechos como los que las nuevas versiones del fascismo están implementando.
En las elecciones del supermartes en Estados Unidos, ganaron las mujeres, ganaron los negros, ganaron las indígenas, ganaron los musulmanes, ganaron los árabes, ganó la comunidad LGTBIQ+, ganaron todas las comunidades que Donald Trump había rechazado, de las cuales se había quejado y las que quería sacar de ese país. Ganaron esas personas diciéndole un mensaje claro, no queremos más ni el fascismo, ni queremos más a Donald Trump y sus políticas xenofóbicas, homofóbicas, aporofóbicas, entre otras fobias, que solo generan odio y división.
Pero a Trump también le están cobrando una guerra sin sentido que se inventó en Irán, auspiciada y empujada por Netanyahu, teniendo como consecuencias la pérdida de distritos electorales y estados que siempre habían votado por los republicanos, como Texas o Carolina del Norte, consecuencias por su radicalización e incomprensión de las realidades estadounidenses.
Ahora, hay unos aliados políticos del presidente Trump que se verán afectados con daños colaterales por esos resultados electorales, entre ellos el presidente de Colombia. La pregunta es, ¿qué va a pasar con Abelardo de la Espriella? Sobre todo, cuando él había dicho que sus grandes aliados eran Netanyahu, toda la comunidad de derecha del continente americano que se va desmoronando poco a poco —para la muestra Paraguay y Argentina— y Donald Trump. Hoy esos aliados perdieron y en Estados Unidos los demócratas ya se la tenían sentenciada. Van a hacer todas las investigaciones necesarias para saber cómo fueron los procedimientos de Abelardo de la Espriella con una cantidad de criminales a los cuales él defendió y que hoy muchos de ellos lo acusan por haberse quedado con sus dineros.
Y es que la cosa no se queda ahí. El 17 de junio de 2026, once congresistas demócratas de Estados Unidos, con Jesús «Chuy» García a la cabeza, le pusieron la lupa al asunto y mandaron una carta formal a los pesos pesados del gobierno gringo, el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario del Tesoro Scott Bessent y el fiscal general encargado Todd Blanche. ¿Para qué? Para pedir que se investigue al entonces candidato presidencial y hoy presidente colombiano, Abelardo de la Espriella. Amanecerá y veremos qué le depara a Colombia y a su presidente.
*Concejal de Manizales (Partido Alianza Verde)







